Desde que asumió la alcaldía xalapeña no ve una buena Hipólito Rodríguez, porque no es igual la rutina en el cubículo universitario que hacerles frente a problemas colectivos. La causa de ese cambio de status debe atribuirse a Morena, el partido que lo postuló para presidente municipal y, por supuesto, al ciudadano xalapeño que, cansado de malos gobernantes decidió por el cambio, dio mayoría a Morena sin importar el perfil del candidato, un ciudadano ayuno de destrezas políticas y ajeno a la administración pública. Ese coctel de circunstancias explica la incapacidad para hacerle frente con eficacia y eficiencia a cualquiera de los problemas estructurales de esta ciudad: la inseguridad, la vialidad, el agua, la movilidad urbana, y, por supuesto, la basura