Es grave la crisis existencial del Partido Revolucionario Institucional, porque a su achacosa condición debe agregarse la dificultad para encontrar un líder que lo cure y saque del estado catatónico en que se encuentra, ¿quién podría protagonizar ese papel en un partido que lo tuvo todo y está a punto de perder lo poco que le queda? Ante esa disyuntiva, para su dirigencia nacional, debe escoger entre Ivonne Ortega, Ulises Ruiz, Osorio Chong y José Narro, a quien lo rescate y reavive para una nueva etapa con diferentes modos. En lo que corresponde al estado de Veracruz, se apuntaron 16 para ese “sacrificio”, pero apenas dos o tres cubren perfil para arrostrar los tiempos y las circunstancias del PRI, los demás siguen pensando en las canonjías y las prerrogativas.