Del 18 de marzo de 1938 a esta fecha de 2019 median 81 años de la expropiación petrolera ejecutada por el presidente Lázaro Cárdenas y crear Pemex, la empresa otrora económicamente más poderosa de México, sostenedora de los regímenes “revolucionarios”, fuente de riqueza nacional para usufructo del insaciable sindicato que la ahoga, símbolo de nuestra soberanía, paradigma de los tiempos cuando nos “preparábamos para administrar la riqueza”. Pero todo fue al cesto de los sueños incumplidos, convertidos en pesadilla porque ahora Pemex reporta una deuda de 105 mil millones de dólares y requiere de fuerte inversión para salvarse y que no arrastre en su caída la deuda soberana. Propuestas para salvarla: que Hacienda la libere del pago de impuestos, dice el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas; invertir en exploración y explotación, dejar para mejores tiempos el proyecto de una nueva refinería.