Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz      

¿Para qué sale el gobernador Cuitláhuac García con “me amenazaron”? ¿Quién lo amenazó? Los organismos autónomos para que no se bajara el sueldo, para no promover una ley que prohíba a los funcionarios públicos ganar más que el gobernador. Dice el gobernador que lo amenazaron con suspender esa ley, porque muchos funcionarios de esos organismos autónomos ganan mucho más que el gobernador y ellos no querían perder sus ganancias. ¿Qué clase de gobernador tenemos que se deja amenazar? ¿Qué clase de pelele despacha en Palacio de Gobierno? ¿Qué clase de político se deja amagar y con ello rompe una promesa que hizo en presencia del presidente López Obrador? Si esa era su salida a la pregunta de por qué no cumplió la promesa de bajarse su sueldo, mejor hubiera salido con que no se le pegó la regalada gana y eso nos hubiera dejado más contentos. O hubiera dicho que se le hacen muy poco 57 mil pesos para todo el trabajo que realiza, o que está pagando su casa y tiene un crédito automotriz y no le alcanza. Pero salir con eso de “me amenazaron”. Ahora bien, ¿dónde está la austeridad de la Cuarta Transformación en Veracruz si el mismo gobernador deja que funcionarios de organismos autónomos ganen sueldos de más de 100 mil pesos. Pues este es el gobernador que tenemos, un gobernador que ahora dice: “Vamos a buscar otros mecanismos y estamos viendo lo de un acuerdo y ya será a nivel del poder Ejecutivo y pues a ver cómo le hacemos”, como si a estas alturas se le pudiera creer.

Ramos Alor combate el fuego echando gasolina; dice que hay aviadores en el Hospital Civil, donde no dejaron que impusiera a su paisano

Si Roberto Ramos Alor, secretario de Salud sabe que hay aviadores en el Hospital Civil de Xalapa que haga las denuncias pertinentes y que no ande anunciándolo a los medios como manera de presión, sólo porque no le dejaron poner a su paisano como director de este nosocomio. Los trabajadores del Hospital Regional Dr. Luis F. Nachón tomaron la decisión, en asamblea, de no dejar que tomara posesión como director del hospital el Dr. Enrique Ríos de la Fuente. Eso le dolió al secretario de Salud, tanto que de manera visceral declaró que hay 60 personas que cobran sin laborar en ese hospital, algunos con puestos de cirujanos, ganando 35 mil pesos mensuales y sin siquiera ejercer. La acusación es grave y si hay pruebas, que las debe haber, se debe proceder legalmente para sancionar a esos aviadores. Pero si el dicho del secretario de Salud sólo le salió de las tripas, con ganas de desquitarse de aquellos que no le dejaron imponer a su paisano de Coatza, entonces se le puede revertir la estrategia. Es mala estrategia combatir el fuego con gasolina. La situación exige mesura, inteligencia y negociación. Los trabajadores se ven unidos, ya se dieron cuenta que eso de la Cuarta Transformación en Veracruz es un mito; así se lo hicieron ver a Enrique Ríos de la Fuente. De tal modo que ellos no se van a dejar amilanar por dichos, por lo mismo los que acusan tienen que entregar pruebas. O qué, ¿si hubieran aceptado al paisano, entonces esos 60 aviadores no hubieran aparecido?

Piden ONG’s e intelectuales a AMLO que deje de descalificar a quienes no piensan como él; a ver si al rato no los califica de fifís

¿Por qué cree usted que haya senadores de Morena que se atreven a presentar una propuesta para anular las evaluaciones de las calificadoras como Standard and Poor’s? ¿Por qué cree usted que se da valor el diputado Salgado Macedonio para pedir una ley que acabe con la Suprema Corte de Justicia? Esos tipos, baluartes de la Cuarta Transformación, creen que con ello están quedando bien con López Obrador. Por la manera como Andrés Manuel se expresa de sus críticos, ellos piensan que lo mejor que pueden hacer es quitarle de encima a los críticos a AMLO. Andrés Manuel no lo va a reconocer, pero el mismo ya ha propiciado linchamientos mediáticos. Basta con que López Obrador diga que “hay periodistas que mienten como respiran”, para que sus huestes se vayan con todo en contra del señalado. Es por ello que un grupo de intelectuales y organizaciones no gubernamentales firmaron un documento en el que solicitan al presidente en respetar la pluralidad de opiniones: “Es necesario que la ciudadanía se exprese y sea escuchada incluso cuando sus posiciones son críticas o contrarias a quien gobierna. Cualquier violación de este pacto cuestiona la convicción democrática de quien detenta el poder”. Esperemos que López Obrador haga caso a ese llamado, no vaya a ser que en su conferencia de prensa mañanera diga que el documento lo firman puros intelectuales fifís; es capaz.

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