El presidente López Obrador asegura que busca la reconciliación pero no pasa un día sin que le dé un llegue a quienes considera fifi, conservadores, reaccionarios, adversarios, los cuales “se van a quedar con las ganas de ver un panorama negativo en lo económico”, que pronostican de mala fe que habrá recesión. AMLO informó que “Las tiendas de autoservicio reportan un incremento de 2.5 por ciento en las ventas de enero con respecto al mismo mes” y se incrementó el salario mínimo en un 16 por ciento. Contundente, ratificó su intención de crecer a un 4 por ciento anual “porque hay confianza entre inversionistas nacionales y extranjeros”. Sin embargo, el Banco de México (¿fifí?) ve perspectivas a la baja, de 1.7 a 2.7 por ciento en el crecimiento económico para 2019 y no varía mucho para 2020. Por allí mismo el (¿conservador?) Fondo Monetario Internacional (FMI) lo pone en 2.1 por ciento y 2,2 para 2020. Citibanamex (¿reaccionario?) espera un crecimiento de 1.5%; la OCDE (¿adversaria?) lo deja en 2% y la Secretaría de Hacienda, realista, da 2%. No falta mucho para comprobar cuál versión se impone