En menudo lío se encuentran quienes, por haber aprovechado las canonjías del poder, o sea por haber abusado en beneficio propio las bondades de un cargo público, ahora están a un tris de perder hasta sus plazas originales. En la Secretaría de Educación, Familiares, amigos, recomendados, fueron beneficiados con plazas que en términos normales lleva mucho tiempo conseguir, esa anomalía fue descubierta por las nuevas autoridades, que presuntamente están investigando para corregirlas, y ojalá así sea para que sirva de escarmiento. La autoridad tiene obligación de transparentar el asunto, dar a conocer las conclusión del caso, no vaya a ser, como suele ocurrir, que las negociaciones en lo oscurito dejen todo como estaba.