Desde el Café

Bernardo Gutiérrez Parra

A raíz de mi columna de ayer, donde hablé de la inoperancia de más de 500 cámaras de vigilancia instaladas en Coatzacoalcos y de las que sólo funcionan 18, varios lectores me informaron que lo mismo sucede en municipios como Tuxpan, Poza Rica, Xalapa, Córdoba, Tantoyuca, Las Choapas y otros puntos del estado.

En el caso de Tuxpan, el cabildo anterior donó un terreno para que se hiciera ahí un C-4. Pero en lo que se construía el edificio, las cámaras estarían conectadas a la central de Poza Rica. “No se ha hecho el C-4 y las cámaras no están conectadas a Poza Rica entre otras cosas porque ninguna funciona. Todo fue una farsa” me dijo una lectora tuxpeña.

El 22 de octubre del 2017 el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares anunció la instalación de 6 mil 476 cámaras en los municipios más importantes de Veracruz. Hasta ese día había en todo el territorio estatal sólo 180 en funciones.

Las cámaras se instalarían en seis regiones que concentran más de la mitad de habitantes del estado “y en las cuales se cometen más del 70 por ciento de los delitos” según dijo.

Las regiones serían Pánuco con 404 cámaras; Poza Rica con 1,136; Xalapa con 1,252; Veracruz con 1,900; Córdoba con 700 y por último Coatzacoalcos “donde arrancaremos el programa y se instalarán 1, 084 cámaras” indicó.

Yunes agregó que las cámaras contaban con inteligencia artificial de última generación, reconocimiento facial y de placas vehiculares, identificación de eventos, objetos abandonados y comportamiento anormal. En fin, eran una maravilla, pero esa maravilla que costó más de 700 millones de pesos está de adorno y es inoperante.

Nadie sabe bien a bien si se instaló el total de las 6 mil 476 cámaras, lo que todo mundo asegura es que funcionan muy pocas (acaso el 5% en todo Veracruz), lo cual es un crimen con todas sus letras y agravantes.

Si Yunes Linares hubiera gobernado en otro país sin duda estaría en prisión por este flagrante y grave delito, pero tuvo la suerte de gobernar Veracruz donde nadie le hará nada.

Por eso cuando leo que el gobierno de Cuitláhuac García va contra el ex gobernador porque también hizo chanchuyo con el programa “Veracruz Comienza Contigo” lo tomo con mucha reserva.

Este programa fue creado presuntamente para combatir la pobreza, pero se convirtió en un negocio electorero que no está documentado y donde no existe el padrón de beneficiarios.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Social en Veracruz, Guillermo Fernández Sánchez, dijo que en los próximos días presentará una denuncia penal porque eran “carretones de dinero” destinados al programa de los que no hay registro.

De que presenten la denuncia no tengo dudas, pero de que le seguirán pelando los dientes a Yunes Linares, tampoco lo dudo.

La mala nueva que dio don Memo es que debido a lo anterior la secretaría a su digno cargo suspende en definitiva la entrega de despensas, porque la política de este gobierno no es asistencialista.

La buena es que ahora los apoyos serán para autosuficiencia alimentaria como cultivos de traspatio, crianza de animales y manualidades.

Lo que no dijo el funcionario es qué comerán los que menos tienen mientras levantan sus cosechas o esperan a que sus animales estén en condición de convertirse en alimento. Y es que como quiera que sea, con una despensa cada quince o veinte días engañaban el hambre.

Es decir, los fregados se convertirán en jodidos, mientras los responsables de arrojarlos a esa condición seguirán trepados en el carro de la impunidad.

bernardogup@nullhotmail.com