Para ganar la confianza y el voto de los veracruzanos, los de Morena llegaron denunciando los despilfarros de los gobiernos duatista y yunista. Juraban que ellos iban a mostrar un cambio, nos iban a enseñar lo que era la verdadera “austeridad republicana” y mucha gente compró esa propuesta, por eso fueron a votar por ellos. Pero ya en la realidad, con la sartén por el mango, «en la plenitud del pinche poder», las cosas cambiaron. Algunos funcionarios morenistas rápido se convirtieron en cínicos, rápido los alcanzó el descaro y poco a poco se fueron convirtiendo en eso que tanto repudiaban.

Sobre la famosa austeridad, primero pregonaron que se iban a bajar el sueldo, pero después se echaron para atrás con la excusa de que las instituciones autónomas revertirían esa medida, por ello ni lo intentaron; faltaron a su palabra. Pero no sólo eso, la ostentación que hacen los secretarios de gabinete es por demás ofensiva. Circula en redes sociales el auto nuevo en el que se mueve el secretario de Educación, Zenyazen Escobar, un auto que algunos cotizan en un millón de pesos.

Para muchos la pregunta es si el auto lo compró él o se lo dio el gobierno para uso oficial. Pero el debate no es ese, el debate es que ellos llegaron presumiendo austeridad, y con estas ostentosas demostraciones de solvencia ofenden a aquellos que creyeron que la austeridad republicana se iba a implantar en Veracruz.

LBP Noticias