Para ganar la confianza y el voto de los veracruzanos, los de Morena llegaron denunciando los despilfarros del duatistas y del yunista. Juraban que ellos iban a mostrar un cambio, nos iban a enseñar lo que era la verdadera “austeridad republicana” y mucha gente compró esa propuesta, por eso fueron a votar por ellos. Pero ya en la realidad, con la sartén por el mango, «en la plenitud del pinche poder», las cosas cambiaron. Algunos funcionarios morenistas rápido se convirtieron en cínicos, rápido los alcanzó el descaro y poco a poco se fueron convirtiendo en eso que tanto repudiaban. Sobre la famosa austeridad, primero pregonaron que se iban a bajar el sueldo, pero después se echaron para atrás con la excusa de que las instituciones autónomas revertirían esa medida, por ello ni lo intentaron; faltaron a su palabra. Pero no sólo eso, la ostentación que hacen los secretarios de gabinete es por demás ofensiva. Circula en redes sociales el auto nuevo en el que se mueve el secretario de Educación, Zenyazen Escobar, un auto que algunos cotizan en un millón de pesos. Para muchos la pregunta es si el auto lo compró él o se lo dio el gobierno para uso oficial. Pero el debate no es ese, el debate es que ellos llegaron presumiendo austeridad, y con estas ostentosas demostraciones de solvencia ofenden a aquellos que creyeron que la austeridad republicana se iba a implantar en Veracruz.

Pago de deuda a empresarios en Veracruz, la farsa perfecta

La foto del primer cheque que el gobierno de Veracruz paga a empresarios con los que se tiene compromiso de deuda es muy significativa. En ella aparece el secretario de Finanzas, José Luis Lima Franco, la contralora Leslie Garibo Puga, ambos con una sonrisa complaciente. Recibiendo el cheque de los ocho millones está Ramón Galindo Ramos, empresario que participó en licitaciones hasta de botargas e impresiones de documentos para el seguro popular. La sonrisa de Ramos Galindo más que de satisfacción es de alivio, él sabe que de lo perdido lo que caiga. Quizá su sonrisa no es plena porque atrás de él está Eleazar Guerrero, el primo de Cuitláhuac García, el “nipote” del profe Atanasio. Eleazar no sonríe, pero si pudiera se estaría relamiendo los labios. Lima Franco le quitó de encima a todos los coyotes del Congreso que ya estaban operando para esquilmar a los “empresarios oveja” que reclaman el pago de deuda. De un plumazo Lima Franco también le quitó de encima a esos empresarios que invitaban desayunos y que ya estaban corriendo la voz de que era mediante ellos que se iba a cobrar la deuda. Lima Franco dejó toda la operación de coyotaje a Eleazar Guerrero. De buena fuente se sabe que es el 20% lo que están cobrando en Finanzas para destrabar deuda. Los empresarios han jurado no decir nada, pero los amigos de esos empresarios, que escuchan las mentadas de madre que sueltan los empresarios, esos no han jurado silencio y están filtrando los arreglos en lo oscurito: “Hijos de la chingada, resultaron peores que los priistas”.

Cuando se trata de inseguridad, Veracruz está en 1er lugar, según encuesta de Massive Caller; el 73% no confiaría las llaves de su casa al Cuic

Los principales problemas que perciben los ciudadanos en todo el país son la inseguridad y la delincuencia. El 44.7% de los mexicanos señalan que ese es el principal problema de su estado; después le siguen el desempleo y pobreza, la corrupción y el mal gobierno. De acuerdo con la encuesta de Massive Caller, Veracruz está en primer lugar en percepción de inseguridad y delincuencia. No es de extrañar, en Veracruz las noticias sobre asesinatos, feminicidios, secuestros y extorsión son el pan de todos los días. A pesar de los esfuerzos de las autoridades, a pesar de la estrategia a largo plazo del gobernador (en dos años veremos resultados), los veracruzanos viven con el temor de sufrir algún ataque de la delincuencia; ni su persona ni sus bienes los sienten seguros. Cabe señalar que la inseguridad inhibe muchos ámbitos de la vida de los ciudadanos, inhibe el comercio, el esparcimiento, el turismo, la educación y el empleo. Otro problema que también parece grave es el nivel de confianza que los veracruzanos tienen en el gobernador Cuitláhuac García. En la encuesta se hizo la pregunta: “Si el gobernador del estado fuera su vecino, y usted tuviera que ausentarse por varios días, ¿le confiaría las llaves de su casa?”. El 73% de los veracruzanos no le confiaría las llaves de su casa al gobernador; si no le confiaríamos las llaves de nuestra casa a Cuitláhuac García, ¿cómo es que le pudimos confiar las llaves de Palacio de Gobierno?

Armando Ortiz                                                           aortiz52@nullhotmail.com