Por un lado, el presidente López Obrador anuncia programas asistencialistas promulgando con ello el fin de la corrupción, pero por otro, acá en Veracruz el secretario de educación, Zenyazen Escobar, declara que los jóvenes beneficiados con las becas del Bienestar pueden gastar el dinero como les venga en gana. Es decir, no habrá control sobre si el beneficiario estudia o no, es como un crédito a la palabra. Si de esta manera esperan combatir la corrupción y colocar los cimientos de una nueva sociedad ya podemos imaginar los resultados; de por sí ya es grande el enojo por la inoperancia gubernamental, con estos truenos se espanta aún más al vecindario