En el año 2006 la activista de derechos civiles del Bronx, Nueva York, Tarana Burke experimentó un impacto emocional, cuando una chica de 13 años le confió haber sufrido una agresión sexual; Tarana fue incapaz de responder a esta chica. Tiempo después, se inspiró en este hecho para escribir las palabras “Me too” (Yo también) en un pedazo de papel, para posteriormente utilizar el concepto en la red social Myspace. Esto como parte de una campaña que promovía «empoderamiento a través de empatía» entre mujeres negras que sufrieron abuso sexual, mayormente en comunidades pobres.

En 2017 la actriz y activista, Alyssa Milano, sin saber la historia de Tarana Burke, hizo uso de esta frase en una campaña de concientización. En su cuenta de Twitter dijo “Si todas las mujeres que han sido acosadas o agredidas sexualmente hicieran un tuit con las palabras “Me too” podríamos mostrar a la gente la magnitud del problema”. Posteriormente Milano se enteró del origen del movimiento y su historia calificándola como “desgarradora e inspiradora”.

Esta acción tuvo mucha aceptación y un gran número de retweets en al menos 85 países, con el tiempo se sumó un gran número de celebridades. Este movimiento generó un creciente impacto, no solo en el ámbito artístico, sino en diferentes áreas como la política, ciencias, academia y la industria de la música.

Sin embargo, según la activista del Bronx, el concepto original que surgiera hace más de una década se ha ido degenerando hasta volverse “irreconocible” para ella. Hace unas semanas este movimiento cobró fuerza en México teniendo como objetivo a periodistas, artistas, músicos, académicos y políticos entre otros. No obstante, para muchos, el uso de este movimiento ha tenido un manejo descuidado e irresponsable.

Para esos críticos del movimiento #MeToo, ha habido excesos en casos que merecerían un justo castigo, pero que solo han tenido un linchamiento mediático. Los mismos críticos acusan que ha habido negligencia e insensatez por parte personas que no supieron, o quizá no quisieron, poner barreras y límites obligatorios a las denuncias anónimas; cegados por su fanatismo inmoderado se hicieron víctimas de las mismas acciones que propiciaron.

LBP Noticias