Por: Angeheca

En la Gaceta Oficial del Estado, número extraordinario 088 con fecha 7 de marzo de 2013, el artículo 18, apartado II, inciso “L”, que trata sobra las obligaciones de  los vecinos, dice: “Mantener pintadas las fachadas de sus casas, coadyuvar con el Ayuntamiento en la campaña de limpieza barriendo diaria y obligatoriamente sus frentes.”

Por desconocimiento o por omisión la mayoría de los ciudadanos no acata el “bando de policía y buen gobierno”. Si se ignoran las obligaciones, es probable que pase igual con los derechos.
El tema sale a colación ya que en se avecinan las vacaciones, días en los que los estudiantes y algunos empleados tiene la oportunidad de tener días de esparcimiento marcados por ley, pero surge la duda sobre qué puede ofrecer Teocelo para vacacionar.
Por muchos es conocida la riqueza natural de la zona, pero la triste realidad es que ya no hay ríos limpios dónde nadar, no hay la tranquilidad para recorrer las fincas o el paseo a la casada “Texolo” sin miedo a ser asaltados. Del mismo modo, en cualquier recorrido que se haga se encontrará basura tirada sin mayor pena, desde los senderos en Monte Blanco hasta la orilla del río “Las juntas”.
Además, como ciudadanos debemos reflexionar que si llegaran 2 autobuses de turismo llenos, no existe la infraestructura para atenderlos, las fondas y el par de restaurantes que existen no se darían abasto. En el ámbito hotelero es posible que si se puede cubrir dicha necesidad, pero en realidad recibir 80 personas como turistas, es una meta baja.
Así mismo, es triste escuchar a vecinos de Teocelo, que no emprenden un negocio que active la economía, por miedo de ser objeto de extorsión o secuestro, por el clima de inseguridad que impera, ya que el capital que se puede invertir es producto de años de trabajo, esfuerzo y sacrificios.
Es muy común la comparación entre Xico y Teocelo, porque siendo Municipios vecinos, Xico ha logrado despegar y crecer enormemente en los ámbitos turístico y agrícola. Y en la sana plática, por lo general se reconoce que “los Xiqueños” son gente muy trabajadora; a diferencia del “Teocelano” del cual se dice que es más pasivo, indiferente y dependiente.
La observación no es para ofender a nadie, se hace como una reflexión de que la participación ciudadana en Teocelo es baja, ya que dicha participación no debe limitarse a exigir cuentas a las autoridades, sino también a sumar y a aportar actividades y proyectos que lleven al crecimiento del municipio, y que procuren el bienestar social, sobre todo de los jóvenes, de tal modo que el tejido social, se vaya construyendo a través de todo el municipio, para que  en unos pocos años Teocelo pueda detonar su crecimiento económico, cuidando sus recursos naturales, que ya son privilegio de pocos. A eso se le llama desarrollo sustentable.
De tal modo que en gran parte, los ciudadanos y no el Gobierno, son el motor de crecimiento del municipio, con su trabajo, con la suma de esfuerzos y procurando siempre el bienestar social propio y colectivo. Pero hay que tener voluntad de cambiar para bien y de informarse, así como ahora, y saber que está obligado a limpiar el frente de su casa a diario.