Casi todos hemos pasado por la tentación de llevarse a la boca un cigarrillo, por aprendizaje en casa, por imitación, por sentido de pertenencia a un grupo, por reto, por sentirse “grande”, y, la más socorrida de “las conversaciones” que arrastramos: por el estrés. En fin, que son muchas las motivaciones que construimos detrás del-mal-hábito de fumar; así también muchas las expresiones en torno al consumo del cigarro, rescato una muy socorrida, al menos eso he escuchado por años, “después de un buen taco, un buen tabaco”, pienso que ello es de suyo un sin sentido, expresión que acompañan con una grotesca exclamación de aparente gozo al exhalar el humo del cigarrillo que se está fumando y, hasta propiedades afrodisiacas se le han otorgado a un triste cigarro.

La OMS es enfática con las estadísticas sobre la epidemia del tabaquismo, refiere que cada año mata a 6 millones de personas; 80% de las defunciones ocurren en el mundo en desarrollo; menos de 10% de la población mundial vive en países que protegen como es debido a su población. La información en México no es halagadora, a riesgo de que alguien me diga que tiene sus datos, las cifras oscilan entre 110 y 135 muertes diarias y hagan cuentas:(al consultar la pag del IMSS no arroja información al respecto, refiere el día mundial sin tabaco 2015).

Desde la perspectiva del consumo, la ignorancia y la poca difusión sobre las consecuencias de fumar, tanto para el que fuma como para las personas del entorno, han convertido la problemática del tabaquismo en una Epidemia Mundial del Tabaquismo; desde la óptica de producción, las grandes tabacaleras han contribuido con engaños y acuerdos turbios con los gobiernos para seguir produciendo y aplazar lo más que pueden, las medidas sugeridas para desalentar y disminuir el consumo de tabaco. Impuestos, leyendas en las cajetillas, campañas…son insuficientes. (Se puede ver la película El Informante, con Al Pacino, Russell Crowe, dirigida por Michael Mann)

Que los cigarrillos ya son más caros por inflación e impuestos, ¿quién no ha visto, al menos en México país, la venta de cigarrillos sueltos en los cruceros, en puestos de dulces o en estanquillos de diversos giros?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus asociados, en un esfuerzo más por combatir la epidemia del tabaquismo, cada 31 de mayo celebran el Día Mundial Sin Tabaco. Para 2019 la campaña se centra en “El tabaco y la salud pulmonar”, con la finalidad de contribuir a tomar conciencia sobre: 1. las consecuencias negativas para la salud pulmonar de las personas que tiene el tabaco, que van desde el cáncer hasta enfermedades respiratorias crónicas y, 2. el papel fundamental que desempeñan los pulmones para la salud y bienestar de todas la personas. Es importante destacar que la campaña hace un llamamiento a la acción, pues se trata de implementar políticas públicas tendientes a reducir el consumo de tabaco y sus consecuencias.

Este como todos los días internacionales deben servir para crear los espacios de análisis y dialogo sobre la problemática que se atañe, desde los espacios académicos hasta los institucionales, pasando, desde luego, por una amplia participación de la sociedad; la sociedad tiene el pulso de lo que esta viviendo en su entorno; si son bien organizados y coordinados por las distintas instancias académicas e instituciones del ramo correspondiente, estoy seguro que habrá una contribución, desde abajo, para la construcción de las políticas públicas, que deriven en acciones permanentes y auto evaluables.

Para el caso del Día Mundial Sin Tabaco, todavía faltan varios días; de gran agrado sería empezar a vislumbrar actividades al respecto, actividades que vayan más allá de entregar diplomas y constancias para la foto.Hasta hoy no he leído o escuchado nada. Ahí la dejo.