Agencias/ Sociedad 3.0 Xalapa Ver 16 de Abril de 2019.

Así fue la intervención del Dr. David Quitano Díaz en la Toma de Protesta de los nuevos miembros del Comité de Participación Ciudadana:

Saludo a los miembros del Comité Coordinador del Sistema Estatal Anticorrupción.

De igual forma  a quienes hoy se suman como integrantes del Comité de Participación Ciudadana.

Y por supuesto, a mis Compañeros de la Comisión de Selección, y a los medios de comunicación,  que amablemente se dan cita, nos conectan con el mayor activo con el que cuenta Veracruz, que es su ciudadanía.

Buenos días a todos:

Toda novel institución, cuando inicia, requiere de un férreo ahínco para su funcionamiento; partir de cero en cualquier travesía, por si misma, demanda amor y convicción, pero sobre todo temple y talento.

Ya que en el camino de la construcción, participan personas con diversas características, que por convicciones o intereses particulares, deciden avanzar o parar, y eso fue lo que aconteció al Comité de Participación Ciudadana, dos ciudadanos decidieron ocupar su talento en otros ejercicios, situación que respetamos.

Sin embargo, la cadena de unión que da fortaleza al CPC demanda 5 eslabones y no solo 3, como hasta hace unos días se encontraban, ante ello, desde la Comisión de Selección, nos dimos a la tarea de revisar minuciosamente perfiles de quienes habían participado en la convocatoria anterior.

Por lo que nos decantamos de manera unánime por los ciudadanos Aarón Ojeda Jiménez y José Jorge Eufracio, a quienes de antemano les deseo y auguro mucho éxito.

En esa tesitura, la calidad de su conducta y la diligencia en sus labores, será el vaso comunicante de ustedes con la sociedad, que reclama evidencias materiales acercamiento más allá de posicionamientos.

Y así sumar probidad en su conducta, a fin de ser los garantes de la responsabilidad social, respetuosos pero convencidos de las nobles aspiraciones que significa la representación ciudadana.

Sobre todo, hoy, que parece que las conductas corruptas en lugar de ser sancionadas por los organismos competentes, como una aspiración de la vigencia del Estado de Derecho,  se están traslado hacia una aplicación mediática de visiones unilaterales.

Por otro lado, hay que entender que el CPC tampoco es un espacio de captura de los espacios públicos, que terminen burocratizando la actividad ciudadana, sino más bien debe ser, una vitrina que dé vigencia a la interlocución del malestar ciudadano con respecto a quienes ejercen el erario y la función pública.

Mas, en el contexto en el que vivimos, donde El Sistema Nacional Anticorrupción está en el ojo del huracán, pertenece a las instituciones creadas en el pasado por la sociedad civil, pero que no están siendo tomadas en cuenta como un espacio para sumar esfuerzos.

Ante ello, es preciso hilvanar un nuevo lenguaje, un nuevo código con el que cada uno de nosotros debamos participar, mas allá del maniqueísmo.

Que refleje nítidamente una combate a la corrupción dejando de lado, los intereses de grupo o partidistas, que sirva de palanca de desarrollo, y en el tiempo quede grabado como un ejercicio que fue punta de lanza en el sostenimiento de las instituciones de la república.

Para apuntalar dicha aspiración, El Sistema Anticorrupción marca los limites y posibilidades de los instrumentos a nuestro alcance para combatir este fenómeno socialmente denso (como me gusta llamarle pomposamente en la académica) que tanto ha mermado el desenvolvimiento de nuestra economía, atando al grueso de la población a una espiral de pobreza y marginación.

Ante ello y mucho más, hago votos, para que en los albores del cumplimiento de su primer año en funciones, el CPC, acuda más fuerte, unido y vigoroso en el cumplimiento de su objetivo fundacional: que es talar la maleza de la corrupción.

 

Sin más, es cuantos. ¡Muchas Gracias!