En un ataúd blanco cubierto de flores, juguetes y dos globos, pasó su Día del Niño, el pequeño ‘Lazarito’ un angelito de 5 años, sonriente, con una vida por delante, víctima de su propio padre que acabó con sus sueños de una manera aberrante, al parecer por problemas maritales.

Lázaro llevaba el mismo nombre que su papá y su abuelo, en el mes de diciembre, el niño que cursaba el tercer año en el jardín de niños ‘Rosario de Castro’ de la calle Juan Malpica, llegaría a su cumpleaños número 6, pero su vida fue interrumpida por un hecho que no es concebido por nadie; la tarde del 29 de abril, su progenitor lo habría llevado al plantel donde ya no había nadie, invadido por la rabia, en el baño tomó una navaja con la que cortó sus pequeñas venitas y al ver que no moría le dio golpes en la cabeza.

Al constatar que habría logrado su cometido, Lázaro Alfonso Márquez, hizo una llamada a su esposa Mildred Martínez y después de cruzar un par de palabras y retarla a que buscara a su hijo, colgó el teléfono. Segundos después el suicida también se provocó heridas y luego se dejó caer con una soga que había atado a su cuello.

La desesperación de la mamá comenzó, el presentimiento que algo grave había ocurrido lo confirmó cuando llegó al plantel del barrio tercero muy cerca de su hogar, la escena era terrible, su marido y su hijo estaban muertos, en el lugar se amerrolinaban los vecinos que no daban crédito a lo que había sucedido.

Desde ese momento la escuela que había dejado todo listo para la celebración de los niños al día siguiente fue acordonada, ahora se alistaban para un funeral, los compañeritos del pequeño y sus familias acompañaron en ese momento tan doloroso a los deudos.

En medio de la tristeza y el llanto, el cuerpecito del infante pasaba sus últimas horas en casa, mientras su padre era velado en otro domicilio dela calle Emiliano Zapata.

PORQUE CON LA VIDA DE UN MENOR?

Lázaro y Mildred llevaban 23 años de casados, procrearon tres hijos, como en todo matrimonio los problemas eran frecuentes sobre todo por cuestiones económicas, los gastos de su hijo mayor que estudia su carrera en el estado de Puebla, obligaba a la mujer a repartirse en su trabajo como conserje en el kinder y en un hotel de Jáltipan, mientras de él lo que se murmura es que a veces iba a trabajar y otras no, lo que despertaba el enojo en su pareja.

Los problemas que cada vez eran mayores por esa causa, orilló a la fémina a pedir el divorcio desde hace tiempo, él renuente a darlo o ponerle el mismo esfuerzo para sacarlos adelante terminó por acabar con su vida y la de su hijo.

SU HIJO MAYOR NO ENTIENDE QUE FUE LO QUE PASÓ

El hijo mayor del matrimonio dijo desconocer porque su padre acabó con su vida y la de su hermano, subrayó que no era la primera vez que se quedaba con el niño, siempre había cuidado de los tres hasta que el se fue a estudiar a otros estado.

“El se enojaba pero nunca nos pegaba convivía con mi hermano, él lo llevaba a sus clases en la mañana y en la tarde”, mencionó.

Recordó a su hermano como un niño feliz, contento, normal que además de sus clases al preescolar acudía por la tarde a regularización, mientras su progenitor aseguró que se desempeñaba como guardia de seguridad en Minatitlán.

Imagen del Golfo- 2019-04-3018:56:42- Daniel Francisco/René Martínez/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO