Prosa aprisa

Arturo Reyes Isidoro

Declaraciones, críticas, respuestas, justificaciones, bla bla bla. Lo cierto, lo único cierto es que la violencia está fuera de control en el Estado. Los únicos que hablan con la verdad son los hechos. Autoridades y políticos de los diversos bandos pueden decir todo lo que quieran pero el ciudadano lo que constata son los ríos de sangre y las montañas de cadáveres.

Parece que el senador Ricardo Ahued clamó en el desierto cuando llamó a dejar pleitos, unirse y buscar en forma conjunta parar la pesadilla que se vive. Los veracruzanos están aterrorizados, temblando todos los días, dijo urbi et orbi desde el Senado.

Las autoridades estatales le apuestan a la llegada de la Guardia Nacional pero esta comenzará a operar hasta junio y mientras tanto, lo denunció el mismo Ahued, en el gabinete federal nadie contesta ante la petición de audiencia para tratar la gravedad del asunto, y si no lo atienden a él que es senador que puede esperar un mortal común y corriente. Estamos a la buena de Dios.

No se puede negar que el problema de la violencia y de la inseguridad viene desde hace años, pero se está incrementando, y la gente ya no quiere justificaciones, exige resultados. No es fácil eludir el tema cuando las portadas de los medios escurren sangre y las muertes de mujeres continúan a diario.

Habló Ahued Bardahuil. Clamó. No hubo respuesta pública ni de morenos, ni de panistas, ni de priistas, ni de nadie que tenga alguna corresponsabilidad de gobernar (oponerse es también gobernar). Dijo que el problema debía ser tomado con toda seriedad (y responsabilidad) y ninguno alzó la mano, ninguno dijo yo.

A veces hasta dan ganas de creer que a los gobernantes y a los políticos no les interesa, porque no les conviene, que se resuelva el problema para poder seguir lucrando políticamente con el dolor de las víctimas o de los deudos de las víctimas, para poder seguir acusándose entre sí y tratar de obtener raja política.

Son tan torpes y ciegos que no se dan cuenta que todos pierden. Un día van a colmar la paciencia ciudadana y entonces tendremos que escribir otra historia.

El PRI, ¿misión imposible?

Lo que quedó del PRI celebrará el domingo la elección de su dirigente estatal, cuya misión es lograr que el dinosaurio no se acabe de desplomar, se dé una buena sacudida, se levante y empiece a caminar en busca de recuperar fuerza.

Con todo y las acusaciones de algunos de los participantes de que hay dados cargados a favor de uno, al menos esta vez han hecho campaña por todo el Estado los cuatro aspirantes que recibieron su registro por parte de la Comisión Estatal de Procesos Internos que preside el maestro Carlos Brito Gómez.

Marlon Ramírez Marín lleva como secretaria general a Arianna Ángeles Aguirre, Adolfo Ramírez Arana a Silvia Domínguez López, Damara Isabel Gómez Morales a Eligio Morales Fuentes y Carlos Aceves Amezcua a Marilda Elisa Rodríguez Aguirre.

Todos arrancaron su periplo proselitista el 27 de marzo y deberán parar a la media noche de este viernes.

Mientras hubo presidente y gobernador priista, el dirigente del Comité Directivo Estatal siempre fue designado por dedazo y para cubrir las apariencias se simuló una elección “democrática” en una convención amañada. Casi nunca nadie intentó salirse del huacal y quien lo intentó fue aplastado por el sistema tricolor.

Esa “democracia dirigida”, vil imposición, le funcionó al Revolucionario Institucional durante 90 años, no obstante que en 2000 había perdido por primera vez en 71 años la presidencia, pero se recuperó luego de dos sexenios panistas y volvió al poder para caer estrepitosamente casi herido de muerte el 1 de julio de 2018 cuando lo barrió Morena, perdió la presidencia, gubernaturas, las cámaras de senadores y de diputados y la mayoría de las alcaldías, incluso su identidad.

La simulación fue una de las causas que acabó por hundirlo. En Veracruz casi quedó reducido a nada luego de su hegemonía y el nuevo dirigente casi tendrá que revivir a un muerto si quiere que las siglas priistas tengan alguna oportunidad de disputar en serio algunas posiciones en las elecciones intermedias de 2021.

Se da por descontado que, para variar, quedarán divididos pues sobre todo Ramírez Arana ha estado denunciando irregularidades en el proceso porque presuntamente se estaría favoreciendo a Marlon Ramírez para que gane.

El actual regidor con licencia en el ayuntamiento de Veracruz es quien se perfila para obtener el triunfo y por lo mismo quien está sometido a una campaña en contra no solo de sus adversarios sino incluso de algunos interesados del actual gobierno porque presuntamente responde a intereses del exgobernador panista Miguel Ángel Yunes Linares.

Lo que creo es que es un político bastante trabajador, habilidoso y con experiencia pues como Subsecretario de Gobierno en la administración de Javier Duarte y como secretario de Organización del CDE en el mismo sexenio tejió muchas relaciones en todo el Estado, sabe negociar y hacer alianzas con propios y extraños y no se pelea fácilmente con sus adversarios. Es un político con la piel muy dura que sabe hacer política al viejo estilo, con un plus más: entiende muy bien la importancia de la prensa y cabildea con ella desde siempre.

Atrás o al lado de él están en el actual proceso mujeres también muy trabajadoras, aguerridas y con experiencia, que saben operar muy bien y con relaciones en todo Veracruz, que podrían ser determinantes. Conozco a algunas de ellas.

Pero si se confirma la percepción y triunfa, no le espera un lecho de rosas. Dirigiría un partido prácticamente sin recursos económicos  y su tarea mayor sería recuperar la confianza y la credibilidad del electorado, cosas que se ven casi imposible. Más que ganar elecciones eso sería lo primordial para apuntalar al otrora partidazo.

El intento de un proceso democrático para elegir a su presidente ha llegado tarde. La dura derrota del año pasado desalentó a muchos que dejaron su militancia. Quien gane tendrá también la imperiosa tarea de mantener la permanencia de quienes todavía creen en la causa tricolor, que ya son pocos.

Un buen aspirante es también Carlos Aceves Amezcua, quien sería digno de mejor suerte pero creo que no tiene la estructura sobre todo de Marlon. Pienso que si no gana quedaría apuntado para ser próximo candidato a alcalde o a diputado por Xalapa, dos de sus aspiraciones también.

Para la elección del domingo, el Revolucionario Institucional reporta un padrón de 160 mil 520 afiliados y funcionarán 223 mesas receptoras de votos. La noche del domingo el presidente de la Comisión Estatal de Procesos Internos, Carlos Brito Gómez, habrá de anunciar quien triunfó.

Ahora sí, como en el cuento de Tito Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Veracruz rumbero y jarocho

Como el subtítulo, Veracruz rumbero y jarocho. Su historia y su gente a 500 años se llama el libro de la maestra y escritora Oralia Méndez Pérez que será presentado este viernes en el auditorio del Casino Xalapeño del centro histórico a las seis de la tarde.

La Asociación de Universitarias de Xalapa ha organizado el evento. Mi amiga la maestra Rosario Lomán me distinguió invitándome a participar comentando la obra junto con el psicólogo Noel Toral Reyes.

Es una buena oportunidad para pasar una tarde placentera de fin de semana. No faltará la música jarocha ni la de danzón y la entrada es libre, de acuerdo a las organizadoras. Nada mal para abrir el fin de semana y antes del sabadaba, así como para acabar el mes. Ahí nos vemos.