Perfilando
Por Iván Calderón

  Ha pasado casi un año desde que el ahora gobernador de Veracruz, Cuitláhuac  García Jiménez, presentó su plan de seguridad, para ser exactos un 29 de abril del 2018, cuando como candidato por MORENA aspiraba al máximo sueño político que puede anhelar todo veracruzano.

  En aquel entonces, se hablaba de un “Plan Integral”, de cuatro ejes rectores, que consistía en detener la migración del campo a la ciudad, atender a los jóvenes para que continúen estudiando, impulsar programas de capacitación a policías estatales y municipales, así como un adiestramiento para detener delitos de alto impacto.

  Ante reporteros, luego de que le enviaran botargas de Hugo Chávez en pleno arranque de campaña, el ahora mandatario reprochaba que en Veracruz se continuaran padeciendo problemas que no le permitían avanzar: como la inseguridad, el desempleo, la falta de atención a la salud y la corrupción.

 Y no solo eso, como un amplio conocedor, destacaba que la inseguridad era un problema multifactorial, por lo que el estado debía de atenderlo de varias formas, con coordinación y prevención del delito, e implementando políticas públicas correctas que le dieran forma y rumbo a una administración.

  Para los policías el actual jefe del ejecutivo ofrecía a parte de una mejor preparación, el incremento considerable en sus ingresos, además de otorgarles seguro de vida y servicios médicos para ellos y su familia.

  En fin, al parecer don Cuitláhuac tenía todo resuelto, pues con un Gobierno Federal emanado de su partido y con un congreso mayoritario, se veía terminar esta pesadilla que se vivía desde varios periodos atrás en la entidad.

  Pero no, funestamente no ha sido así.

  En la gestión de García Jiménez seguimos igual, los hechos delictivos, el desempleo, la desatención en problemas de salud y la corrupción siguen siendo males muy arraigados difíciles de exterminar y lo peor, hasta el momento su promesa de una profesionalización en los cuerpos de seguridad y el mejoramiento de los salarios son temas pendientes.

  Ojalá que el Gobernador, que fue calificado como “excelente” por López Obrador, recuerde sus ímpetus de campaña y al menos trate de cumplir los cuatro simples ejes rectores que colocó en la mesa hace casi un año, ya que hasta la fecha no hay ningún avance y el crimen organizado ha sentado sus reales.

  Esperemos que al igual de como cuando era candidato, exprese que es urgente una estrecha coordinación con todos los entes involucrados para la prevenir los delitos y se dejen de repartir culpas, porque de pretextos las y los veracruzanos ya están hartos.

  Ya veremos qué es lo que pasa y si estos “ejes rectores” están vinculados en su Plan Veracruzano de Desarrollo, la ciudadanía exige resultados.

@IvanKalderon

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