Odebrecht, la constructora brasileña resultó ser una plaga gangrenosa de corrupción. País donde negociaba, país que sucumbía a los tremendos sobornos. En Sudamérica son pocas las naciones que se han librado de esta pandemia de corrupción, pero donde al parecer pegó con todo fue en Perú, donde varios expresidentes están en la cárcel acusados de haber aceptado sobornos de la empresa Odebrecht, propiedad de. Marcelo Odebrecht, quien también está en la cárcel. Pero la mañana de este miércoles el caso Odebrecht en Perú dio un giro trágico.

El expresidente Alan García, quien ostentó en cargo de mandatario de Perú en dos ocasiones, se pegó un tiro en la cabeza antes de ser detenido por la policía, acusado de haber recibido pagos ilegales por parte de la empresa Odebrecht. De acuerdo con datos de la fiscalía el expresidente habría recibido 100 mil dólares de la constructora en el año 2012, haciéndolos pasar como pagos por una conferencia que diera en Sao Paulo.

El parte médico señalaba que Alan García tenía un “impacto de bala en la cabeza de entrada y salida” por lo que se estado de salud era delicado; de última hora se informó que el expresidente Alan García murió a causa del impacto de bala. Perú entera está conmocionada, no sólo por la muerte de su expresidente, sino por el alcance de la corrupción que ya tiene a varios expresidentes en la cárcel.

Vale mencionar que el hijo de Alan García también es investigado por los sobornos de Odebrecht, pues al parecer él, junto con Luis Nava, empresario que también tiene orden de aprehensión, aceptaron sobornos por 4 millones de pesos para lograr el contrato de construcción de la Línea 1 del Metro de Lima.

LBP Noticias