Los narcotraficantes no dejan de sorprender, no solamente por la violencia que generan sino el daño ocasionado a las personas que se han topado en su camino. Y es que muy poco se habla de sus gustos, fetiches, preferencias sexuales y pasatiempos; sin embargo, han comenzado a salir a la luz algunos de sus infames secretos. Tal es el caso del colombiano Hernán Giraldo Serna, un paramilitar que se convirtió en narco y fue apresado en Estados Unidos, y cuyo alias es el “taladro”. Pero, ¿por qué es ese su apodo?

Resulta que este delincuente abusó sexualmente de 200 niñas y tuvo más de 70 hijos con ellas. De acuerdo con información de Televisa.NEWS, violó a menores de 14 años en un periodo de 15 a 20 años; todas eran blancas, vírgenes, de caderas anchas y fértiles, y fueron obligadas a colaborar con la delincuencia organizada. No obstante, cuando intentaban tener otra pareja eran asesinadas brutalmente.

La investigación “La violencia sexual como arma de guerra, en el contexto del accionar del Frente de Resistencia Tayrona” de Norma Vera Salazar también muestra que el “taladro” pudo haber tenido muchos hijos más, pues prometía joyas, dinero y viajes a cada una de las niñas para penetrarlas y ellas accedían a su lujuria por temor a ser asesinadas, ya que la gente decía que él mataba a todas las personas que no hacían lo que ordenaba.

Cabe recordar que el “taladro” fue imputado por 705 delitos en agravio de 4 mil personas y enfrenta una pena de 16 años de cárcel en Estados Unidos por narcotráfico.

LBP Noticias