Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 

Cuando con el apresamiento de Julián Assange se veía más oscuro el panorama para la Libertad de Expresión; y para él mismo.  Cuando el estado de indefensión ante la prepotencia e impunidad con el que operan los poderosos; regresando así al imperio de la Ley del más fuerte…

Cuando solo quedaba la lucha personal al dejar de adquirir o consumir nada que viniera del Reino Unido y su engendro, la voz de Anonymous -un grupo internacional de hackers- se dejó escuchar: “Liberen a Assange o la pagarán”…

 

Y aunque hasta la fecha ciertamente no han hecho nada trascendente, como lo hizo Assange, que le hizo saber al mundo la clase de sabandijas que nos gobiernan, repitiendo las palabras que aquí mismo puse ayer…

Bien podrían ya haberlo hecho y no se sabe; por algo son Anonymous.  Pero los que sabe de tecnologías dicen que un hacker se puede meter donde quiera y modificar lo que quiera…

Como antes lo hacían los bandoleros que abrían las cajas fuertes, aunque fuera dinamitándolas.  Pues así, si tienen que fundir el servidor, lo harían.

Cambiando de tema…

 

¿Quién le informa al Presidente?

Porque él se reúne con su gabinete de seguridad todas las mañanas de lunes a viernes, y es de suponerse que ellos de manera directa le informan todo lo referente a la inseguridad…

Y si el debate que públicamente sostuvo con Jorge Ramos de CNN -el mismo al que Trump le impidió que entrara a sus conferencias y la Corte acabó dándole la razón al periodista- está siendo muy comentado en muchas partes del mundo…

No es porque el periodista haya hecho una entrevista magnífica; sino porque exhibió que la información que tiene el Presidente, no es la correcta.  Y, o puede el Presidente estar mal informado; o deliberadamente quiere engañar en un asunto tan delicado como la seguridad y sus avances o retrocesos…

Luego entonces, su decir “que la situación está controlada”; cuando los homicidios van en aumento, careció de sustento.  Lo que posteriormente corroboró el propio Secretario de Seguridad, Alfonso Durazo; dejando ciertamente mal parado al Presidente…

Pero por otro lado, es digo de reconocer la honestidad de un Gobierno que, en lugar de decir que los resultados que se le habían proporcionado a Jorge Ramos eran incorrectos y ofrecerle una disculpa pública -que hubiera sido lo más fácil- reconoció que el Presidente estaba mal informado…

Y no es solo una cuestión de cifras equivocadas.  Lo mismo y el que erró al sumar fue el que le escribió las notas.  Estamos frente a una realidad, los crímenes no ha disminuido.  El perdón y la paz no han funcionado…

Cabe comentar, que el buen periodista pregunta.  Como lo hacían Julio Sherer García (1926 – 2015) o Fausto Fernández Ponte (2010)  Si el periodista tiene que rebatir, no está haciendo bien su trabajo…

Ejemplo: señor Presidente.  Tengo estas cifras dadas por su propio gobierno, donde nos da una cifra de X número de homicidios en el pasado mes…

Le agradeceré que las lea y certifique que son datos proporcionados por su propio gobierno; porque si Usted dice que las cifras han bajado, la información que tiene Usted en la mano, dice lo contrario…

Mi pregunta es: Usted nos da una cifra que habla de resultados positivos; pero acorde a los informes de su Gobierno, que tiene Usted en la mano, no se puede hablar de que el sistema para combatir la inseguridad ha funcionado…

Luego entonces, ¿cuál de las dos posiciones está mal; la que dice que la delincuencia está controlada; o la que dice que va de mal en peor?…

Eso lo que hace un periodista que se informa bien de la situación del tema que va a tocar; y estudia al personaje que va a entrevistar.  Periodista es el que conduce la entrevista para llegar a una  conclusión; no el que contradice al entrevistado para él quedar bien.

Cambiando de tema…

Mientras en Corea del Sur ¡y en la católica Irlanda! aprueban la interrupción del embarazo.  En Texas un grupo de legisladores buscan castigar el aborto ¡con la pena de muerte!…

Pasando por encima de la Suprema Corte de Estados Unidos, a pesar de que en 1973  confirmó la legalidad del derecho a abortar, apoyados en la decimocuarta enmienda de la Constitución.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.