Redacción.- Tras un año de duras negociaciones, el pasado 30 de septiembre Estados Unidos, México y Canadá llegaron a un convenio para regular el comercio regional, que representa un billón de dólares. Pero las probabilidades de que las naciones lo ratifiquen este año están disminuyendo, y éste podría convertirse entonces en un rehén de la política electoral, en vistas a las elecciones de octubre en Canadá y en Estados Unidos en 2020.

Una de las razones para esta demora es que los países buscan una exención a los aranceles que Estados Unidos impuso el año pasado a importaciones de metales, no incluidas en esta nueva regulación.