ECONOMÍA Y SOCIEDAD
HILARIO BARCELATA CHÁVEZ
VERACRUZ. LA REESTRUCTURACIÓN DE LA DEUDA EN 2017 MEJORÓ LAS FINANZAS ESTATALES

 

Como resultado de la reestructuración de la deuda que llevó a cabo la administración anterior en 2017, el perfil de la deuda pública de Veracruz mejoró sustancialmente en 2018, comparado con la situación que prevalecía en 2016, de acuerdo con el Sistema de Alertas de la Deuda de la Secretaría de Hacienda y crédito público.

En 2016, el monto de la deuda pública estatal como proporción de los ingresos de libre disposición había registrado un valor de 125%, por lo que el Sistema de Alertas la calificó deuda estatal como “Endeudamiento en observación”, ya que su valor excedió considerablemente el valor total de los ingresos propios del estado. En 2018 este indicador se redujo a 90%,  lo que mejoró la calificación de la deuda y la colocó en el nivel de “Endeudamiento sostenible” que es el nivel más bajo de riesgo de este sistema que opera la SHCP.

De acuerdo con los datos de la misma dependencia, en este período de análisis, el monto total de la deuda y obligaciones de Veracruz se redujo en 3,916.2 millones de pesos (mdp) al pasar de 45,062.6 mdp en 2016 a 41,146.4 en 2018.

De igual manera, el Sistema de Alertas indica que la capacidad de pago del gobierno estatal mejoró en ese mismo período ya que el indicador del monto de las obligaciones de corto plazo como proporción de los ingresos totales se redujo de un 4.8% en 2016 a un -3.3% en 2018.

Otro indicador que expresa un mejoramiento en el perfil financiero del gobierno estatal es el porcentaje que representa la deuda estatal como proporción de las Participaciones Federales que recibe el estado. Según se observa, en 2016 este indicador registró un valor de 205%, es decir, la deuda equivalía al doble de las participaciones que anualmente recibe el estado. Para 2018 ese valor se redujo a 142.9% es decir, una disminución de 62 puntos porcentuales.

Este desempeño financiero del estado propició que la deuda estatal medida como proporción del PIBE, también se redujera significativamente, al pasar de 5.5% a 4.2%, lo cual expresa una posición de mayor fortaleza financiera y una mayor capacidad de generación de recursos para el pago de las obligaciones contratadas.