Redacción- 2019-04-1209:05:26- Imagen del Golfo

 

El inminente arribo de Marlon Ramírez Marín a la presidencia del PRI Estatal no es resultado de una repentina aspiración aislada, sino de una inmensa red que se ha tejido a base de traiciones y de los recursos en abundancia para apuntalar no precisamente al priismo, sino a otros.

 

Ya es un secreto a voces que quienes tras bambalinas mueven los hilos del proceso interno del Revolucionario Institucional no necesariamente son militantes de ese partido, aunque algunos lo fueron en los buenos tiempos de ese partido con 90 años de vida.

 

A la cabeza, el exgobernador de Hidalgo, exsecretario de Gobernación y hoy senador de la república, Miguel Ángel Osorio Chong, cuya relación con el expriista y exgobernador panista de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares. Además de las complicidades los une el “supremo” interés de rescatar a Veracruz de las manos de Morena.

 

Pero Marlon también tiene el apoyo del Grupo de Laito, de Campeche, en quien muchos ya ven al próximo presidente nacional del PRI; y el empresario no vaciló en respaldar financieramente al regidor del ayuntamiento de Veracruz.

 

La explicación es simple, según quienes observan el proceso. Aseguran que en las propias oficinas del priismo porteño están los contactos para ser los ojos y los oídos del penúltimo gobernador de Veracruz, y también los recursos económicos necesarios para mover cuanto sea necesario.

 

Señalan a la diputada federal Anilú Ingram Vallines de mover el recurso recibido necesario para operar a favor de Ramírez Marín; al igual que al exdiputado federal Jorge Carvallo Delfín, quien sabe venderse diciendo que tiene relación con el expresidente Carlos Salinas de Gortari, y eso le ha servido para ocupar un lugar importante como apoyo en la campaña de Marlon Ramírez.

 

Operadores e infiltrados

 

En las propias narices del yunismo, en el ayuntamiento de Veracruz hay personal en áreas de Tránsito, y de Fabiola Balmori en Limpia Pública aunque ella lo niega; además de personal en Alumbrado y áreas de Parques y Jardines.

 

Un área estatal donde se ha colocado alfiles a modo es el Instituto Veracruzano del Deporte, donde el subdirector Francisco Bravo incrustó a dos empleadas, hijas de la lideresa Rosa Aurora Cazarín, quienes estarían operando en Veracruz-Boca del Río para Ramírez Marín en zonas como La Reserva, Dos Caminos, El Vergel y Chivería. ¿Su mérito? Ser hijas de una lideresa.

 

Se habla también de intereses de los caciques de Cosoleacaque, Cirilo y Ponciano Vázquez, donde la gente de los Vázquez, los Merlín y Toño Benítez levanta a Marlon, aunado a que la unión de Carvallo con Cirilo tiene un elemento curioso: la anterior militancia panista de los Vázquez y de allí la cercanía de Miguel Ángel Yunes Linares.

 

Quieren confundir

 

Un dato más curioso es la aparente liga de personas relacionadas con el excandidato a gobernador, José Francisco Yunes Zorrilla, a través de Ariadna Ángeles, quien es prima de Marlon Ramírez, acepta ir en la fórmula con éste último, para presuntamente confundir en la zona de Perote a los priistas.

 

A ello se suma el extraño apoyo de Elena Zamorano, gente de Yunes Zorrilla, apoyando a Marlon Ramírez, lo que haría pensar que el excandidato a gobernador apoya a Ramírez Marín.

 

Pero mueve a sospecha el hecho de que cuando Marlon Ramírez era subsecretario de Gobierno fue él quien hizo la publicación de los hijos de Yunes Zorrilla con Brenda en el medio de comunicación El Centinela.

 

Ante ese escenario, hay mucha confusión sobre quiénes sí están con Marlon Ramírez y quiénes tratan de confundir para llevar agua a su molina y colocar en las directivas a las personas menos indicadas.

 

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