Columna “Política al Día”
Por Atticuss Licona

Pocos saben que varias fincas de Xalapa, Coatepec y la región han optado por abrir sus verjas a los visitantes curiosos que mediante amenos recorridos guiados pueden conocer todo el proceso del café, desde la mata hasta la taza.

Todo el estrés de la semana y los problemas de la vida, se pueden macerar bajo el cálido sol de una finca de café a 1,200 metros sobre el nivel del mar.

La mayoría de estas fincas se encuentran a menos de cuatro horas en auto de la Ciudad de México y a menos treinta minutos de la Capital de Veracruz, Xalapa, y ofrecen una experiencia de viaje única en su tipo.

Si vive en Xalapa y la región no debe perderse esta económica experiencia, si recibe visitas no puede dejar de obsequiarles este viaje y si apenas va a conocer Veracruz sería un pecado no incluirla en su itinerario.

La idea principal es realizar un recorrido por una finca y posteriormente a un museo, todo por un módico precio de 80-100 pesos por persona.

Para empezar, desde que uno se baja del automóvil y pisa el césped de la finca, el trinar de los múltiples pájaros despierta los sentidos, se siente el olor de la grama fresca y se genera el ambiente perfecto para conocer más de doscientos años de la historia del café en México a partir de un minúsculo brote que trémulamente se abre paso hacia la vida.

Ver esas pequeñas plantas buscando ambientes más fértiles estremece el alma al pensar que evolucionarán hasta plantas fuertes y vigorosas que durante 25 o 30 años ofrecerán generosamente los granos de café arábigo que han sostenido y proliferado la economía local y le han dado fama internacional a la región.

Hasta donde la vista alcanza las plantas de café se convierten en una densa alfombra de oro verde bajo la sombra de higueras, platanares y naranjos. Esa experiencia por sí sola ya bien valdría todo el viaje, pero el sentir cómo la naturaleza eriza la piel es acaso la mitad del recorrido.

Ya con los sentidos bien despiertos, el visitante se puede desplazar al Museo en el que podrá apreciar máquinas que en sus años mozos se movieron gracias a rudimentarios engranes y motores eléctricos antiguos. Los ecos de los trabajadores y las máquinas aún retumban en las paredes viejas del beneficio de café y envuelve al visitante en el ambiente mágico de la producción cafetalera de la época.

Accionar con las manos un engrane que movía un silo con más de tres toneladas de café para el tostado es difícil incluso ahora que sólo se mantiene para efectos ilustrativos. Pero si se siente valiente y no tiene problemas de espalda puede intentar arrancar el motor (lo permiten) y la sonrisa no puede evitar aparecer en los rostros de quienes lo logran.

Para finalizar la experiencia de viaje no hay mejor forma que con una Cata de Café en la que expertos baristas enseñan a identificar el tipo de café perfecto para cada paladar.

El buen café debe estar entre lo dulce, lo ácido y lo amargo, y aunque los dos últimos sabores son gustos adquiridos en la sociedad mexicana, la tradición, el consumo diario y catas como ésta, ayudan a separar a aquellos que solo toman café de aquellos que puedan apreciar el buen café.

La experiencia de viaje deja al visitante satisfecho por haberse adentrado en la cultura cafetalera de la zona, con un mayor conocimiento del café y lo que es mejor, con la oportunidad de realizar más acciones en el día pues el recorrido completo no dura más de tres horas.

Esta iniciativa en breve se dará a conocer oficialmente y se lanzará como el programa de Turismo estrella de Xalapa y la región.

Del 7 al 10 de abril, en el Tianguis Turístico 2019, será promovido el programa “Travesías de café” como un esfuerzo de empresarios veracruzanos que buscan recuperar el esplendor de los años dorados del Café, así como dar a conocer a México y el mundo uno de los secretos mejor guardados de la zona: los procesos decimonónicos que han trascendido el devenir del tiempo y se han asentado en la cultura, la economía, las relaciones humanas y en el paladar y los sentidos de la región, el Estado y el país.

@AtticussLicona