Desde el Café

Bernardo Gutiérrez Parra

El miércoles pasado el titular de la Sedesol, Guillermo Fernández Sánchez, tuvo a bien informar a la sufrida raza jarocha que reintegró a la Tesorería de la Federación 400 millones de pesos correspondientes al último año de gestión de Miguel Ángel Yunes, que fueron etiquetados para construir cuartos dormitorios en comunidades con alta marginación.

El funcionario justificó así la devolución: “Encontramos a medias contratos de obra que se tuvieron que rescindir por el tiempo que nos quedaba, prácticamente no daba tiempo (¿De qué no daba tiempo? no lo dijo, pero no daba tiempo). Tuvimos que regresar ese dinero, no tengo el dato, pero han de haber sido como 400 millones de pesos para obras que no se ejercieron”.

A pesar de que no tenía el dato no tuvo empacho en lanzar una cifra al carambazo. Y tan no lo tenía que la oficina de prensa del gobierno estatal le corrigió la plana.

“La Sedesol rectifica que la cantidad de recursos devueltos a la Federación debido al subejercicio de la administración pasada, asciende a 19 millones 21 mil 953 pesos. La cantidad de 400 millones de pesos declarados durante la conferencia de prensa (por Guillermo Fernández Sánchez) se derivó de un dato erróneo” dice el comunicado.

Erróneo fue que pusieran a ese individuo como titular de una dependencia tan importante, pero ni hablar, ahí está. Y más erróneo que ignore la cantidad devuelta cuando por el puesto que ostenta debería ser el primero en saberla.

Por donde se le mire, la devolución de cualquier cantidad es signo de mala administración y más cuando uno se entera que esos 19 millones se pudieron utilizar pero no se quiso ejercerlos.

De acuerdo con la Ley de Disciplina Financiera el actual gobierno tuvo todo el primer trimestre para aplicar esos recursos. ¿Por qué no lo hicieron? Pues por ineptos que son; así de simple.

Ex trabajadores de la Sedesol dijeron al portal de noticias Al Calor Político, que la administración de Cuitláhuac García tuvo hasta el 31 de marzo para utilizar ese dinero proveniente del Fondo de Estructura Social para las Entidades (FISE), luego de que el ex titular de esa dependencia, José Martín Franco, rescindió algunos contratos con constructoras que no cumplieron. Pero Fernández Sánchez tomó la decisión de devolverlo.

Eso no fue todo, Memo optó por hacer lo que hacen los incompetentes; echarle la culpa al de atrás con la claridad verbal que lo caracteriza: “Lo observamos en la entrega-recepción y que ya no daba tiempo. Hicimos lo propio, quisimos intentar hacerlo, pero ya estaba en un proceso ya de problemas, problemático, un proceso legal, que mejor decidimos ya no continuarlo y retomarlo con nuestros propios recursos”. Pásumecha.

Lo cierto es que así como está la Sedesol están la mayoría de las dependencias. No hay coordinación ni comunicación ni conocimiento y como consecuencia hay inoperancia, indolencia e incompetencia.

Ya regresó una millonada el Ayuntamiento de Xalapa porque no supo qué hacer con el dinero, ahora tocó a la Sedesol. ¿Qué dependencia seguirá mañana?

En tiempos aún recientes los gobernantes se clavan la lana por ladrones, ahora la están regresando por ineptos, y a más de cien días del nuevo gobierno Veracruz sigue dando palos de ciego.

bernardogup@nullhotmail.com