La reciente elección interna del PRI para elegir a nueva directiva estatal se corresponde con los tradicionales cánones establecidos en esa organización política, y su principal característica: de antemano se sabe quién ganará y el apego a una consigna previamente tirada desde la cúpula directiva. En efecto, desde siempre se supo que había consigna para trabajar a favor de la planilla de Marlon Ramírez y que en ese acuerdo participaba la directiva estatal, es decir, gatopardismo puro, todo cambió para seguir igual. ¡Ah! también se sabía que esto se decidiría en el Tribunal Electoral