Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 

El decir que el peor enemigo de la mujer, es la propia mujer; es tanto como arriesgarse a ser citado en los tribunales y enfrentarse a un grupo de feministas que parecieran haber salido de las filas rebeldes del Islam -como talibanas; para que no se vayan a enojar si pongo talibanes mujeres, o mujeres talibanes, mejor dicho- mujeres, que con más que justificada razón se han vuelto andróginas…

Pero no todos tenemos la culpa de eso.  Habemos muchos, aunque no se reconozca, que somos mandilones de esos de: “Lo que tú digas mí vida”…

Y no es que las de aquí no tengan razones más que suficientes para detestar el machismo; aunque no todos los crímenes pueden ser clasificados como feminicidios; algunos se cometen bajo otras condiciones y circunstancias que nada tienen que ver con el sexo de las personas…

Sin dejar de acotar, que hay mujeres que dios guarde la hora.  Bien decía Napoleón, “El Gran Corso” (1769 – 1821) a quien la igle$ia Vaticana en un tiempo satanizó calificándolo como el Anti-cri$to-…

Y todo, porque no solo les quitó el Poder que tenían sobre los soberanos a quienes los Papas de turno simbólicamente coronaban -como lo es ahora el reconocimiento de EE.UU. a un gobierno; aunque luego les falla, como en Venezuela- quitándole de las manos la corona al Papa Pío VII e imponiéndosela él mismo…

Y como Luigi Barbaba Chiaramonti (1742 – 1823) el citado Pío VII, no se ponía en paz, ni se resignaba a perder los Estados Pontificios que tanto trabajo le habían costado al Papa Silvestre I (270 – 335) robárselos al Imperio Romano…

Todo, mediante un documento llamado “La Donación de Constantino”, considerado el fraude más grande que se haya cometido hasta la fecha; pues es falso.  Porque, “Aunque Usted, no lo crea”, como diría Ripley, la iglesia católica está fincada sobre un monumental fraude.  De ahí que todo lo que digan sea en consonancia…

El caso es que don Pío VII no se resignaba a perder semejantes territorios Pontificios y seguía alborotando el gallinero -como EE.UU. con Venezuela-  Napoleón lo mandó detener y lo puso tras las rejas.  Hasta que dos años después los austriacos lo rescataron -cosa que pocos “historiadores a modo” tipo Krause, reconocen- pero por eso los curas lo aborrecen…

Como aquí en México aborrecen al muy ilustre médico tapatío Don Valentín Gómez Farías (1781 – 1858) quien siendo Presidente le quitó al clero todas sus canonjías y llevó a efecto la separación igle$ia Estado; que hoy dolorosamente vemos derrumbarse…

El caso es que, regresando con el Genio militar, decía: “Las mujeres son siempre mejores o peores que los hombres; pero nunca iguales”…

 

Aunque no se refería especialmente a ninguna de las que integran la presente legislatura y que sueñan con imposibles.  Como doña Mónica Robles Barajas

Y está bien eso de perseguir los sueños; pero pensar que se puede lograr la igualdad entre todos los seres humanos, es ignorar que la primera sociedad de la que se tiene registro, que es la hindú, se conformó en clases…

Y que desde hace miles de años sigue siendo así en la actualidad.  Como en clases están divididas absolutamente todas las naciones del mundo; todos los Estados de México; todos los municipios de Veracruz y todas las colonias de Xalapa.  La idea es noble; pero mejor pónganse a trabajar.

Ya de salida…

 

Se va a poner bueno; pues por instrucciones superiores, el INAI ordenó a la Presidencia, dar a conocer a las personas físicas o morales a quienes les dieron dinero en el sexenio pasado por concepto de publicidad…

Y la Fiscalía General de Gertz Manero -el INAI anda desatado- tendrá que dar a conocer los nombres de las personas que aparecen en la carpeta de Odebrecht.  Así que; todo indica que se va a poner bueno.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.