Cuitláhuac, “cantinflea” y no deja satisfecho al respetable

«Como quien dice es cuestión de captación. Ahora que le confesaré que yo de repente tampoco me entiendo, pero sí sé lo que digo», Cantinflas

 
Todos estábamos equivocados.
Cuitláhuac García si sabe expresarse. No necesita acordeones o textos auxiliares. Tampoco discursos.
Conoce muy bien los temas de la política y de la gobernabilidad y bien que sabe cuánto y cómo se gasta el dinero público. Gesticula cuando habla y muestra gran autoridad en sus expresiones. Y aunque en ocasiones manifiesta impostada arrogancia, no es justo acreditarle ignorancia en el tema de la gobernabilidad.
Es un pésimo político, de mecha corta y su tema favorito es madrear al Fiscal Jorge Winckler, así como acusar a Yunes Linares de todos los males que padece Veracruz.
Eso sí, habla tan largo y aburrido que es capaz de dormir a un  caballo y para sus chairos, colaboradores y aliados incluidos, quien está bien es él… los equivocados somos las mayorías, los criticones y los chayoteros.
El, Cuitláhuac García Jiménez, el gobernador constitucional de Veracruz, desde esa perspectiva es el dueño de la verdad, de la riqueza verbal. La diferencia es que se expresa de manera diferente… como Cantinflas.
Decía el célebre Mario Moreno “Cantinflas” que “Como dijo ese gran poeta, que no dijo nada pues porque no le dieron tiempo, pero como dijo ‘Chicaspear’, la ‘filosofía’ de la vida es ‘to be or no to be’, que quiere decir «te vi o no».
En su primera charla matutina, digamos formal, a sugerencia del Presidente Andrés Manuel López Obrador en su última gira, el mandatario estatal se mostró tal como es.
En sus propias palabras desgranó un singular talento para la improvisación, la justificación, el señalamiento sin sustento, la aclaración como la del gasto millonario de las patrullas en donde a final de cuentas resultaron peor las explicaciones y las cuentas.
Y es que si el estado está en quiebra “es por los corruptos”, si hay “aviadores” es por el Yunismo y si la delincuencia es imparable no es por la ineptitud de sus policías sino por la incapacidad de quien procura la justicia, o sea Winckler hoy convertido en el diablo sin calzones de Cuitlacuismo.
Bien cabe aquí la célebre expresión de “El Mimo” cuando sentenciaba que: “El que esté libre de pecado que arroje la primera teja, ¿era teja? No, no, no.., bueno pero de todas formas descalabra.
“No tenemos dinero”, es la cantaleta del gobernador.
Trasmite desánimo. En nada alienta cuando semanas atrás todo era alegría por los 128 mil millones de presupuesto autorizados por el Congreso para este año.
“Estamos bien jodidos” en poco sustenta al mensaje presidencial de “Vamos apoyar con todo a Veracruz y a su gobernador Cuitláhuac García, para quien pedimos un aplauso” (sic, el Peje).
Y poco gratifica la primer acción en contra de la delincuencia con la llegada de mil 40 elementos de la Guardia Nacional, cuando al día siguiente se registran espectaculares asaltos a ciudadanos a bordo de autobuses de transporte público, balaceras entre policías locales y guardias nacionales y se mantiene la cuota diaria del ajuste de cuentas.
Todo en Minatitlán donde día tras día viven en la tragedia.
Se viven pues, dos realidades y para el llamado “Cuícaras” la que le queda es la lastimosa burla en redes. En restaurantes y todo tipo de lugares públicos es objeto de mofa. Se compara su modo de expresión con el lenguaje de “Cantinflas”.
“Aquí me tienen delante de ustedes y ustedes delante de mi….y es una verdad que nadie podrá desmentir”.
El que este colocado entre los cinco peores gobernantes de la Federación duele al igual que ese 11% de aceptación ciudadana, es decir, más de siete millones de veracruzanos (de 7 millones 300 mil ciudadanos) no están de acuerdo con su forma de gobernar.
Y eso que apenas araña la mitad de su primer año de gobierno.
Para el pasado quedan los grandes políticos. Los grandes oradores: Los presidentes de la república todos de origen veracruzano. Nuestros científicos, músicos y literatos, así como los héroes que defendieron el territorio nacional.
Fueron épocas de grandeza para nuestro pueblo y para nuestra democracia: “Democracia, mire usted, según la lengua española traducida al castellano, quiere decir demo, como quien dice dimo y dimo… pos dime con qué nos quedamos, chato”.
Tiempo al tiempo.
   
*Premio Nacional de Periodismo

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