En Acultzingo, Veracruz es el Ejército quien momentáneamente se ocupará de la seguridad de la zona. Los vecinos cerraron la carretera, retuvieron a los representantes de Política Regional, exigieron la presencia del gobernador, pero como éste se encontraba checando el “salsódromo”, difícilmente habría de ocuparse de asuntos de menor importancia. Fue por ello que los ciudadanos, en un gesto de civilidad, decidieron abrir la carretera, mientras el Ejército se comprometió a dejar una base con 40 elementos armados para resguardar la zona.

Para los habitantes de Acultzingo y otras poblaciones como Tecamalucan, que están en la misma franca que Ciudad Mendoza, Río Blanco, Orizaba, Fortín y Córdoba, la violencia se ha convertido en un asunto de todos los días. La carretera que une a estas poblaciones es la misma que conduce hacia Puebla y Oaxaca. Los pobladores están hartos de la ola de violencia que iniciara hace varios meses; están hartos además de los muchos llamados al gobierno estatal para que establezca una vigilancia especial, hartos de no ser escuchados.

Finalmente, y ante las presiones ejercidas, por fin se pondrá una base del Ejercito, pero esto después de que un grupo de jóvenes fuera baleado sobre la carretera por uno de los muchos grupos armados que operan. ¿A qué se debe el descuido? Pues a que el gobierno estatal está más ocupado en pelearse con sus adversarios políticos, que prestar atención a la seguridad en esa zona. Cuitláhuac García está más preocupado por el “salsódromo”, que ya se anuncia en Televisa y TV Azteca, que por las víctimas de los más recientes ataques contra la población.

LBP Noticias