A unas semanas de celebrarse el Día de la Libertad de Expresión, el secretario de gobierno, Eric Cisneros, amenazó abiertamente a los periodistas que no sigan su línea. En su obsesión por quitar de la Fiscalía a Jorge Winckler el secretario de Gobierno ha empuercado hasta a la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Namiko Matzumoto. También lo ha hecho con algunos periodistas que sumisos y por unas cuantas migajas siguen su línea. Pero ya desesperado ante las tantas derrotas sufridas, y ante la próxima embestida en contra del fiscal, Eric Patrocinio Cisneros mandó un mensaje primero a todos los veracruzanos: “Aquí va a haber un parteaguas, va para todos los veracruzanos, con esto que hoy está pasando en Veracruz. Aquí vamos a ver quién está del lado de los veracruzanos y quién quiere ser cómplice de un pequeño grupo de personas que ni siquiera son veracruzanas”. Eric Cisneros cree tener la verdad absoluta y el respaldo completo de Cuitláhuac García, por ello se atrevió a amenazar abiertamente a los periodistas: “Hay compañeros que defienden lo indefendible, pero con este tema se sabrá quienes realmente están del lado de la justicia y de la procuración para todos los veracruzanos”. Es decir, si los periodistas se ponen del lado de la causa de Eric Cisneros, entonces están del lado de la justicia, pero si no se ponen del lado de Eric Cisneros, están del lado de la injusticia. ¿Qué es lo que nos va a hacer entonces?

Amigos de Luis Urbina Matzumoto, insertados en Derechos Humanos; además de nepotista, Namiko es madre consentidora

Ya lo decíamos en una nota anterior, Namiko Matsumoto no es decente. De eso se enteraron en el gobierno de Cuitláhuac García y de inmediato le dieron una visitadita a la titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos para invitarla a batirse en su cochinero. Ella no quería al principio, pero le debieron recordar de los muchos amigos de su hijo Luis Augusto Urbina Matzumoto que tenía insertados en la CEDH. Fue entonces, como dice el dicho coloquial, “que la puerca torció el rabo”. En la CEDH cuya titular es Namiko, el hijo logró insertar a buena parte de su cofradía de amigos: Tania Guevara García, está adscrita a la Secretaría Técnica de la CEDH, con cargo de analista B, con sueldo mensual de 12 mil 500 pesos, mérito único, ser la nuera de Namiko Matzumoto Benitez; Marcos Daniel Vela Sánchez, adscrito a la Secretaría Ejecutiva, con cargo de analista A, con sueldo mensual de 10 mil 500 pesos; Juan Pablo Nápoles Ramírez, con cargo de Primer Visitador, con sueldo de 35mil pesor; Julio César Estévez, adscrito al área Administrativa, con cargo de Encargado del Área de Archivo, con sueldo mensual de 25 mil pesos; Edgar Valdez Segura, adscrito a la Segunda Visitaduría, con cargo de secretario, con sueldo mensual de 9 mil 500 pesos; José Francisco García Reyes, adscrito a Recursos Materiales, con cargo de chofer, con sueldo mensual de 10 mil pesos. Y todavía falta anotar a los amigos de Namiko Matzumoto, porque ella también insertó a sus alumnos e íntimos.

Claudia Ruiz Massieu y el libro de cuentos que le regaló su abuela, pero que no le gustó; el taller de la Quinta de las Rosas lo tiene

Cuca Massieu es en realidad Refugio Massieu Helguera de Ruiz, madre de José Francisco Ruiz Massieu, quien fuera gobernador del estado de Guerrero, asesinado en septiembre de 1994. Cuca Massieu es abuela de Claudia Ruiz Massieu Salinas, actual presidenta del PRI Nacional, exsecretaria de Relaciones Exteriores y de Turismo en el gobierno de Peña Nieto. Cuca Massieu es una gloria de las letras guerrerenses. Los cuentos de Cuca Massieu, aunque poco conocidos entre los círculos literarios, son entrañables, emotivos y emiten un mensaje al lector que, sin conocer la tierra caliente de Guerrero, empatiza con esos personajes cotidianos que se toman la vida como les viene, sin temor y con la entereza de saberse hijos nacidos del corazón de la tierra. Los cuentos de Cuca son un homenaje al estado de Guerrero, a sus hombres y mujeres que sufren y gozan, pero que no reniegan de su destino. Dos libros de Cuca Massieu se han leído en el taller de la Quinta de las Rosas, Niñas Morenas y El corazón de la Tierra. Precisamente el taller “Libertad bajo Palabra” tiene un ejemplar de este segundo libro, un ejemplar que Cuca Massieu dedicara a su nieta: “Claudia, espero que te gusten estos relatos más o menos duros, pero siempre reales. Cuca Massieu. Chilpancingo, Gro. Enero de 1991”. Pues al parecer los relatos de su abuela no le gustaron a Claudia Ruiz Massieu. Esperemos que, en su visita a Xalapa, para la toma de Marlon Ramírez, como dirigente estatal del PRI, nos pueda desmentir y logre hablar de la grandeza de su abuela. Pero si no le gustaron los cuentos, y por eso perdió el libro, habría que comprenderla. En 1991 Claudia tenía sólo 19 años y era sobrina de Carlos Salinas de Gortari. A esos sólo les interesaba el poder.

Armando Ortiz aortiz52@nullhotmail.com