“Miente, miente, miente” que algo quedará.

Nuevamente el alcalde Víctor Manuel Carranza Rosaldo le propina una bofetada al pueblo de Coatzacoalcos, al tirar a la basura 99 mil pesos mensuales, como si estos recursos no pudieran ocuparse en mejores cosas, como seguridad pública, que tanta falta hace, por ejemplo.

Es una grosería, porque buscando posicionar su maltrecha imagen y la falta de obra y acciones de su gobierno, ha tenido la descabellada idea de crear un periódico de la “raíz de la esperanza” que propague con 30 mil ejemplares mensuales, casa por casa, lo que no existe.

Un año y medio aproximadamente de gobierno y hasta el día de hoy no hay obra pública importante que anunciar, y la única que pretende hacer como suya, es la pavimentación con concreto hidráulico del puente “joroba”, que son con recursos federales etiquetados de la administración anterior.

Ambicioso, calificado ya como uno de los peores alcaldes en eso de apropiarse de los recursos públicos-a través de empresas ligadas al titular de obras públicas Leopoldo Suárez y a Miguel Pintos-por encima de los corruptos Marcelo Montiel, Iván Hillman, Marcos Theurel y el propio Joaquín Caballero, Víctor Carranza resultó para colmo, un fiasco para tener un plan de obra pública que con ansias, con este cambio de partido, el pueblo esperaba, y ante su ineficacia e ineptitud, argumenta que la mayoría del pueblo no sabe que sí esta trabajando y que por eso se le “ocurrió” el plan de su propaganda narcisista.

La administración de Víctor Carranza camina en el fango de la corrupción, pese a querer ocultarlo con el pago desmedido, exorbitante, a uno de los medios de comunicación más influyentes del estado, propiedad de José Pablo Robles Martínez, dueño de Diario del Istmo, amigo personal de Andrés Manuel López Obrador, y quien, por obra y gracia de esa relación ha logrado hacer embajadora a su esposa en Costa Rica.

Dilapidar, tirar irrazonablemente casi 100 mil pesos mensuales en un periódico que únicamente publicará lo que le convenga, tampoco le ayudará, porque su problema no radica-que también lo es-en la escasez de obra pública, sino en la poca capacidad mental para articular una visión de gobernante.

Comprender la verdadera necesidad de los habitantes de este municipio, no lo resuelve un periódico, porque la decepción y frustración de los porteños, radica en las malas acciones de un alcalde que no ha sabido darle rumbo ni protección a Coatzacoalcos, que luce abandonado, con negocios cerrados, familias enteras separadas, desterradas, y el miedo y el terror al secuestro y a las ejecuciones que no permite inversiones por ningún lado.

Un Víctor Carranza extraído de MORENA, que ha resultado un fracaso, impuesto por la absurda decisión personal de la nefasta Rocío Nahle, secretaria de energía, que observa insensible, como entierra sus sueños en el sur su aprendiz de títere, que no escucha, que está ciego, que cuando habla solo lo hace para decir tonterías.

Ayer: “la gente ladra sin conocer los temas”, hoy: “la gente no sabe que trabajo como alcalde”.

En todo esto que está sucediendo en Coatzacoalcos con este pésimo alcalde y su mala imagen, cabría preguntarse cuál es el cambio con la llegada de un nuevo titular de comunicación social del ayuntamiento, porque la llegada de Antonio García, ex director del portal de noticias Coatza Digital no se percibe, a menos que haya llegado con la línea de seguir haciendo negocio con el nuevo periódico de “su patrón” Víctor Carranza.

Si este es el nuevo negocio de toño García lo entendemos, pero que no traten de vernos la cara de pen……itentes, porque lo que se observa es que se fue una rata, pero…..llegó otra.

Así que los 100 millones de pesos recuperados hace unos días, servirán para el nuevo periódico de la raíz de la esperanza, que confía en la frase del ministro de propaganda alemán de Hitler “miente, miente, miente” que algo quedará.