La violencia en Veracruz no cede. Cierto es que se han dado buenos golpes al crimen organizado, particularmente se ha capturado a cabecillas del Cartel Jalisco Nueva Generación, todos ellos vinculados a la masacre de Viernes Santo en Minatitlán. Cierto es que en los últimos días no hemos escuchado de los grandes golpes del crimen organizado y los enfrentamientos; las balaceras en la carretera o en algún poblado. La última reportada resultó ser un pleito entre policías; cosa que no deja de ser lamentable.

No obstante, los secuestros, extorsiones, levantones, persecuciones y ejecuciones se siguen dando en diversos puntos de la entidad. Tan sólo en las cercanías de Xalapa se dio la persecución de unos comerciantes que circulaban por la carretera de Mahuixtlán, y que buscaron refugio en Xalapa; hubo enfrentamiento a balazos con los delincuentes.

En Tuxpan también se reporta un enfrentamiento a balazos; en Martínez de la Torre balearon a la madre y hermano de la síndica de Yecuatla; en la carretera Xalapa-Misantla fue asesinado un motociclista; en el puerto de Veracruz ejecutaron a una persona en Colinas de Santa Fe. Todos estos casos en un solo día.

Y así, nos enteramos de estos hechos delictivos, que no son tan resonantes como las balaceras o los enfrentamientos entre narcos y la policía, pero que poco a poco siguen minando la confianza de los ciudadanos en sus autoridades. Al parecer los miembros del crimen organizado han cambiado de estrategia; siguen activos, pero ahora actúan como por células, como por guerrillas, generando terror en varios puntos del territorio veracruzano.

LBP Noticias