Sobre el tema de las patrullas F-15 de la Secretaría de Seguridad Pública, 50 adquiridas directamente y 110 rentadas, no hacía falta soltar tantos números. Todo este embrollo referente a los sobreprecios se explica sin tanto número sólo tomando en cuenta que el presupuesto de la Secretaría de Seguridad Pública para la adquisición de vehículos no podía ser mayor a los 40 millones de pesos. 50 patrullas ya equipadas hacen un costo total de 39 millones 940 mil pesos, es decir, 798 mil pesos por unidad ya equipada; aquí se entiende que no se adquirieron patrullas por un millón 300 mil pesos.

Ahora bien, las 110 patrullas rentadas suman ya 160 unidades anunciadas. Pero esas 11 patrullas no se compraron, se arrendaron, ¿por qué? Pues porque no existía presupuesto suficiente para compararlas. El error de logística cometido fue anunciar que se erogó la cantidad de 208 millones de pesos, porque en realidad sólo se erogaron 40 millones y el resto, los 168 millones restantes son parte de un financiamiento por la renta de 110 patrullas a 36 meses lo que corresponde un costo mensual por patrulla de 4 mil 679 pesos.

En ningún momento se erogaron 208 millones, no los tiene la Secretaría de Seguridad Pública porque la administración anterior le dejó las arcas secas. Pero el esquema de financiamiento de rentas resultó ser la mejor opción, para que 160 patrullas entraran a servicio para combatir a la delincuencia. Así de simple, así de sencillo, no hacía falta dar tanto brinco, estando el suelo tan parejo.

LBP Noticias