En Veracruz están por desaparecer tres variantes de lenguas indígenas, aunque en realidad todas las familias lingüísticas de los pueblos originarios están en peligro.

El director de la Academia Veracruzana de Lenguas Indígenas (Aveli), Eleuterio Olarte Tiburcio, expuso que en la entidad corre riesgo de desaparecer el oluteco o popoluca de Oluta, que es una lengua mixe-zoque de la rama mixe.

“También la lengua Tepehua, en su variante de Tlachichilco, que tiene menos de 500 hablantes y la mayoría son adultos. Son señores de edad avanzada; todas las lenguas están en peligro, unas más, otras menos y otras graves”, observó.

Detalló que está por extinguirse la variante lingüística Totonakú de Misantla, misma que se extendía hasta Xalapa y Coatepec.

El funcionario explicó que hay lenguas robustas como el Náhuatl que tiene sus variantes en cada región.

Ejemplificó que en el estado de Morelos existe una situación crítica para el náhuatl. Refirió que en el país ha llamado la atención el caso del idioma kiliwa, que es la lengua del pueblo Kiliwa que a la fecha solo cuenta con tres hablantes.

Olarte Tiburcio mencionó que la Ley de Derechos y Culturas Indígenas para el estado reconoce 13 lenguas en Veracruz.

“Son las que estamos trabajando; sin embargo por cuestión de migración, por cuestiones de traslados hay otras lenguas en el estado. También estamos sumándolos, no los estamos desatendiendo, estamos tratando de que todos reciban atención”, comentó.

Reiteró que de acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, que en su oportunidad también lo realizó la Comisión Nacional para El Desarrollo de Los Pueblos Indígenas, todas las lenguas están en riesgo.

“Son tres situaciones que se deben de tomar en cuenta para preservar las lenguas, pero la sociedad debe de interesarse. No aprenden las lenguas indígenas, los ciudadanos no se suman y les interesan otros idiomas (extranjeros)”.

Además lamentó que los hablantes de lenguas indígenas sufren discriminación, racismo o son insultados si no hablan el castellano, de ahí que optan por dejar de comunicarse en sus lenguas de origen obligando a sus hijos a imitarlos para que no sean discriminados.

Jesús Ruiz/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO