La ciencia avanza cada vez más y a pasos agigantados. Decimos esto porque gracias a investigaciones se ha descubierto que el corazón tiene una mente propia ajena del cerebro. El cuerpo humano es dependiente de cada parte del mismo, hasta el momento se sabía que la mente era un todo, una capacidad mental que controlaba todo el cuerpo, pero según esta investigación no es así. Gracias a este descubrimiento hecho por la Universidad de Oxford podemos desmentir esta idea.

Según estos científicos, sin el corazón el cerebro no podría funcionar, el núcleo del corazón se encuentra en el ventrículo derecho, allí se encuentra una red de neuronas que, gracias a ella, el corazón piensa y es capaz de tomar decisiones, lo que quiere decir es que es autónomo, pero mucho de su funcionamiento sigue siendo un misterio para las grandes mentes científicas. Sin embargo, entre el cerebro y el corazón hay una asociación íntima de organismos.

Una mente con miedo acelerará los latidos del corazón, pero un corazón agitado desconcertará la mente. El corazón no produce emociones, pero si piensa. El corazón es el órgano principal del aparato circulatorio. Como si de una maquina bien diseñada se tratará, esta pieza fundamental hace algo más que sólo bombear sangre a todo el cuerpo humano. El corazón ha sido considerado por grandes civilizaciones antiguas como la griega o la egipcia como un lugar simbólico, hasta el punto de llegar a considerarlo la fuente de un sinfín de ideas, frases, poemas y canciones, definiéndolo más que a un simple órgano, como una parte fundamental del arte mismo y el centro de las emociones.

Es el corazón el que sufre la despedida de alguien que ha perdido a una persona amada, y es el mismo corazón que expresa incontables emociones en la obra de un artista o de un musico. El cerebro procesa estas emociones, pero es el corazón el que siente. Es como digiera el filósofo Blaise Pascal “el corazón tiene razones que la razón ignora”.

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