La gente común tiene una adicción crónica por los fraudes, les encanta que les vean la cara. La gente común se cree todo lo que pasa en Laura de América, se creen que la Dra. Polo de Caso cerrado en verdad ejerce justicia, se creen que las telenovelas del Canal de las Estrellas son de calidad, se creen que los influencers tienen la respuesta a todo y también creen que Saúl “El Canelo” Álvarez es un gran peleador.

La noche del sábado millones de mexicanos vieron la pelea entre el Canelo contra Jacobs. Desde el punto de vista de los expertos la pelea entre los dos pugilistas fue mediocre, sin grandes momentos, a ratos aburrida. Jacobs no fue un rival poderoso ni contundente, antes bien fue tímido y a ratos huidizo. El Canelo Álvarez no tiene grandes golpes, sólo sabe boxear como miles de boxeadores en México y el mundo; no tiene alma de campeón pues él sabe que si la pelea está arreglada no vale la pena arriesgarse por un triunfo que desde antes que suene la campana del primer round ya la tiene ganada.

Un experto en psicología de masas explica: “La gente común o endiosa a los deportistas porque estos se convierten en una válvula de presión que libera su mediocridad y sus escazas victorias; las supuestas victorias del deportista, sin importar que se aun fraude, las hacen suyas y así ellos también se sienten triunfadores”.

LBP Noticias