Cuitláhuac García la tiene bien fácil. Si como dice, el exgobernador Yunes Linares sólo hizo show o simuló recuperar bienes de Duarte y su pandilla, él siendo gobierno puede demostrarlo de inmediato. En primer lugar, Cuitláhuac García, muy a su estilo, acusa sin dar cifras, sin dar datos. Por otro lado, Miguel Ángel Yunes Linares le reviró a Cuitláhuac García mostrando la lista de las propiedades recuperadas y de los montos que recuperó incluso siendo gobernador electo. Son 15 propiedades las que anota Yunes Linares y 798 millones 081 mil 450 pesos con 72 centavos, depositados en la cuenta bancaria número 7011 3071751 aperturada en Banamex a nombre de Gobierno del Estado. En ese mismo comunicado que se diera a conocer se habla de un local comercial en Kuykendahl, y una residencia en The Woodlands Resort, en Houston, Texas que también fueron recuperados. Esperemos que Cuitláhuac García, responda y demuestre sus acusaciones, porque denunciar que hubo simulación en la recuperación de bienes es verle la cara de tontos a los veracruzanos; por eso el gobernador debe sostener sus dichos con pruebas, con datos. En caso de que no lo haga, el del show mediático es él; el simulador es Cuitláhuac García, quien tratando de ocultar su incapacidad pretende denunciar la presunta corrupción de los otros. Vamos gobernador, no ponga su palabra en tela de juicio, demuestre sus dichos o los veracruzanos vamos a creer que es usted un mentiroso, un simulador.

La diferencia entre Cuitláhuac García y Ricardo Ahued; Ahued dice que Veracruz no es plato de segunda mano; Cuitláhuac es un gobernador de segunda mano

Cuitláhuac García dijo el 8 de mayo pasado, ante la visita de Manuel Bartlett, director de Comisión Federal de Electricidad, que debido a la situación en la que se encuentra la CFE en este momento no pueden hacer la revisión de tarifas. El gobernador dijo que la CFE estaba viviendo un desastre económico y por lo tanto ellos confían en el ingreso tarifario y el cobro de algunos derechos. Con esto el gobernador daba por descartado abogar por los veracruzanos por aquellos que incluso tiene causas penales por los adeudos en el pago de electricidad. Ricardo Ahued por su parte, al enterarse que los habitantes del estado de Tabasco, que tuvieran adeudos con la Comisión Federal de Electricidad, lograron una condonación de sus adeudos, alzó la voz para pedir trato igualitario a Veracruz. “Veracruz no es menos que ningún estado de la República; es justo que se le dé el mismo trato a Veracruz”, señala el senador Ricardo Ahued en un video que circula en redes sociales. El senador exige el mismo trato para Veracruz que el que se le da a Tabasco. Pide borrón y cuenta nueva, así como la recategorización de las tarifas. Ricardo Ahued felicita a os tabasqueños que lograron ese acuerdo, pero señala: “Estoy en el senado para servir a Veracruz y no me voy a quedar callado. Veracruz no es plato de segunda mesa”. La respuesta del gobernador con respecto al bienestar de los veracruzanos deja mucho que desear. Cuitláhuac García está más ocupado en pelearse con Jorge Winckler que en coadyuvar para que mejore la economía de los más pobres. En cambio, Ricardo Ahued es firme, decidido; Ahued no suplica, exige, porque él sí entiende que Veracruz no es plato de segunda mano, aunque tengamos un gobernador de segunda mano.

¿Quién cavó las fosas, quien arrojó los cuerpos, quién asesinó a las víctimas? Ah, sí, a esos Cuitláhuac los dejó libres

Veracruz es el estado donde más fosas clandestinas se han hallado, y es el estado que menos cuerpos sacados de esas fosas se han identificado. El caso es grave y ésta podría ser una de las razones por las que se destituye al comisionado estatal de búsqueda. Pero en todo este caso hay algo que los veracruzanos no debemos soslayar. ¿Quién cavó esas fosas? ¿Quién arrojó los cuerpos en esas fosas? ¿Quién asesinó a las personas que fueron a terminar en esas fosas? El gobierno de Cuitláhuac García se rasga las vestiduras y lamenta estos hechos. Cabe recordar que el día de su toma de posesión el gobernador Cuitláhuac García lo primero que hizo fue una declaratoria de crisis humanitaria, por la situación de los desparecidos; esos que terminaron en una fosa. Pero a los pocos días la contradicción se dio. El gobierno de Cuitláhuac García empezó a liberar a los responsables del saqueó a las arcas veracruzanas, funcionarios del gobierno de Javier Duarte. Y lo que es peor, sacó de la cárcel a Arturo Bermúdez Zurita, quien es señalado por la mayoría de los colectivos de personas desaparecidas como el principal responsable de las fosas clandestinas, de los cuerpos en las fosas y de los asesinatos. Para colmo, el gobierno quiso utilizar a uno de los principales cómplices de Bermúdez, Gilberto Aguirre Garza, para tumbar al fiscal y ahora la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos se hunde en la misma porqueriza. Pero alguien cavó las fosas, alguien arrojó los cuerpos, alguien asesinó a las víctimas, y el gobierno de Cuitláhuac no está tras ese “alguien”; eso los hace cómplices.

Armando Ortiz                                               aortiz52@nullhotmail.com