Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

De qué sirve estudiar tantos años las Leyes y ser un hombre probo; si finalmente vas a perder un juicio porque un individuo que se dice “Lic.” llega con un buen fajo de billetes -siempre acorde al tamaño del crimen, delito o infracción “presuntamente” cometida-…

Y le dice al honorable MP: Deja que sea yo quien dicte el acta -o carpeta; ¡huy, gran cambio!- porque si desde ese momento el acta está mal fundamentada, el juicio se viene abajo; aunque todo pruebe que es culpable…

Y ya no se comenta sobre los Derechos Humanos, ese honorable Organismo que solo han venido a complicar aún más las cosas.  No en balde la opinión generalizada es que protegen a los delincuentes y velan por sus derechos…

Cuando esos delincuentes que defienden no respetaron los Derechos Humanos de sus víctimas.  Más pareciera que su misión es encontrar fallas legales para justificar sus enormes emolumentos…

Luego entonces, dado lo anterior, sería sano que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) misma que hoy lucha denodadamente por su independencia en contra los molinos de viento que siempre han sido movidos por el presidencialismo…

Cambiara de nombre a Suprema Corte de Derecho de la Nación (SCDN) -solo una letra- porque Derecho y Justicia no siempre son lo mismo.  Y en veces llega a ser un abismo el que los separa…

Quienes nos juzgan a los ciudadanos, no necesariamente debieran de ser profesionales del Derecho; sino hombres sabios.  Y a la sabiduría solo se llega con los años.  Los pueblos de antaño eran regidos por los más viejos, que no podían ser comprados con desechables productos del canal de las doncellas…

O con residencias megalómanas que solo denotan la baja autoestima de quien no puede engañarse a sí mismo y sabe que es un fraude, que es un pillo; y necesita parecer lo que no es, olvidando que el hábito no hace al monje…

Aquí cabe mencionar que Diógenes de Sínope (412 – 323) nacido en una colonia griega de la actual Turquía, vivía en una especie de barril grande; y siempre rodeado de un selecto grupo de amigos en los que podía confiar plenamente, sus perros…

Y está en la Historia del mundo como uno de los filósofos más lapidarios que ha habido, no solo por la anécdota que protagonizó con Alejandro I de Macedonia (356 – 323) quien ya sabía de él y quiso conocerlo…

El caso es que se paró frente a la tinaja en la que vivía y le dijo “Pídeme lo que más deseas; seguro te complaceré”.  A lo que Diógenes le respondió: “El Sol”.  Lo que dejó desconcertado al propio Conquistador, que bien sabía que no podría cumplir su deseo; por lo que Diógenes agregó: “Apártate; me tapas el Sol”…

 

Pero la anécdota no quedó ahí.  Ante la risa disimulada de algunos de los acompañantes de Alejandro y los improperios de otros -que nunca faltan- que saltaron en defensa de su Rey -como si su Rey necesitara que lo defendieran; pero de esos sobran-…

Éste respondió una frase que ha lo pasado a la Historia: “Si no fuera Alejandro, querría ser Diógenes”

Y si como vemos, el ser Licenciado en Derecho de nada sirve ante el Poder del Dinero.  Como tampoco sirve de nada estudiar durante años Medicina, si finalmente, cuando el paciente se salva, se cura o mejora, siempre dicen que fue gracias a Dios.

Para terminar…

Se necesita ser iluso para creer que apoyando económicamente para el desarrollo de  Centroamérica -de pura palabra, porque no hay dinero- se va a paliar la migración.  Como acaban de acordarlo en la presentación del Plan Marshall para Centroamérica, elaborado por México y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL)…

Cuando si bien es cierto que las condiciones en la Región son difíciles, hasta para sobrevivir; la migración, tal como ahora la vemos, es organizada por alguien que tiene una muy fuerte influencia en Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Haití y Cuba; y el suficiente dinero para movilizarlos…

Y si a eso le agregamos que los que están atrás de las caravanas son de los que tiran la piedra y esconden la mano; y que todo esto lo hacen por dinero, pues no son muchas las personas o instituciones que pueden estar detrás de lo que sucede….

Pero si encima de todo lo anterior, la gente no quiere ver el fondo de las cosas y solo se queda en la superficie, nunca vamos a salir.  Y pues así, cuándo.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.