Por Dra. Abigaíl Bello Gallardo
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A la anticoncepción de emergencia en tableta, después de una relación sexual sin condón, se le conoce también como ‘píldora del día siguiente’.

Los anticonceptivos de emergencia pueden prevenir la mayoría de los embarazos y funcionan mejor cuando se toman dentro de las 24 horas después de la relación sexual. Sin embargo, todavía pueden prevenir el embarazo hasta 5 días después de haber tenido una relación sexual (Leer en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/007014.htm).

De acuerdo a otros especialistas, debe tomarse a más tardar en los tres días siguientes de una relación sexual sin protección (Revisar en: http://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/planificacion-familiar/anticoncepcion-emergencia).

Las píldoras anticonceptivas de emergencia no pueden provocar un aborto ni afectan a la fertilidad futura.

La anticoncepción de urgencia puede prevenir más del 95 % de los embarazos.

El uso de píldoras anticonceptivas de emergencia no se recomienda como método anticonceptivo de uso regular.

Si una mujer las toma sin saber que está embarazada, los medicamentos no perjudicarán ni a la mujer ni al feto (Consultar: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/emergency-contraception).

Toda mujer o niña en edad de procrear puede necesitar anticoncepción de urgencia en algún momento para evitar un embarazo no deseado.

El uso de la anticoncepción de urgencia no tiene ninguna contraindicación médica ni tampoco ningún límite de edad.

El anticonceptivo de emergencia puede causar efectos secundarios. La mayoría de ellos son leves. Estos pueden incluir: Cambios en el sangrado menstrual, fatiga, dolor de cabeza, náusea y vómitos.

Después de usar el anticonceptivo de emergencia, el siguiente ciclo menstrual puede empezar antes o después de lo esperado. El flujo menstrual puede ser más ligero o más abundante de lo normal.

Si no llega la menstruación dentro de las 3 semanas después de tomar el anticonceptivo de emergencia, la paciente podría estar embarazada. En este caso, deberá acudir con su médico para que le indique un examen de embarazo.

El anticonceptivo de emergencia es un método para prevenir el embarazo en mujeres.

Se puede usar principalmente:

-Después de un ataque o violación sexual.

-Cuando un condón se rompe o un diafragma se sale de su lugar.

-Cuando una mujer olvida tomar las píldoras anticonceptivas.

-Cuando se tiene una relación sexual y no utiliza ningún método anticonceptivo.

-Cuando algún método de control natal no se usa correctamente. Entre muchos casos.

Métodos de anticoncepción de urgencia

Existen cuatro métodos de anticoncepción de urgencia:

1.-Píldoras anticonceptivas de urgencia que contienen acetato de ulipistral.

2.-Píldoras anticonceptivas de urgencia que contienen levonorgestrel.

3.-Píldoras anticonceptivas orales combinadas.

4.-Dispositivos intrauterinos de cobre.

En cuanto al Ulipristal tabletas de 30 mg, de acuerdo con los datos recogidos evita el embarazo en el 98 % de los casos o incluso en un porcentaje superior, sobre todo si se toma dentro de las 72 horas posteriores a la relación sexual sin protección. En la mayoría de los países requiere receta médica.

Tras la administración de una píldora anticonceptiva de urgencia de levonorgestrel o de píldoras de anticonceptivos orales combinados (AOC), la mujer o niña puede reanudar su método anticonceptivo habitual o empezar a utilizar cualquier método de inmediato, incluido el DIU de cobre.

Tras tomar la píldora anticonceptiva de urgencia de acetato de ulipistral, la mujer o niña puede reanudar o empezar a utilizar cualquier método que contenga progestágeno (ya sean anticonceptivos hormonales combinados o anticonceptivos de progestágeno solo), a los 6 días de haber tomado acetato de ulipistral.

Se le puede insertar de inmediato un DIU que libere levonorgestrel si puede determinarse que no está embarazada.

También se le puede insertar de inmediato el DIU de cobre.

En algunas mujeres, unos días después de la toma de las pastillas, se puede presentar un escaso sangrado que no debe ser confundido con la menstruación.

La Organización Mundial de la Salud también recomienda como anticonceptivo de emergencia al dispositivo intrauterino (DIU) de cobre, ya que impide la fertilización porque provoca un cambio químico que afecta al espermatozoide y al óvulo antes de que lleguen a unirse.

Cuando se coloca en los cinco días posteriores a la relación sexual sin protección, la eficacia del dispositivo intrauterino de cobre para prevenir el embarazo es de más de 99 %.

Es el método anticonceptivo de emergencia más eficaz que existe.

Una vez colocado, la mujer puede continuar utilizándolo como método anticonceptivo regular y decidir cambiarlo por otro método más adelante.

La única situación en la que no se debería utilizarse nunca un dispositivo intrauterino de cobre como método anticonceptivo de emergencia es cuando la mujer ya esté embarazada, si tiene hemorragia vaginal, cáncer cervicouterino y endometrial o enfermedad inflamatoria pélvica.

El especialista médico indicado para indicar o aplicar la anticoncepción de emergencia es el ginecólogo, aunque también otros médicos pueden hacerlo.

Prevención

Se debe exhortar a los médicos y padres a crear un ambiente amigable hacia los adolescentes. Los jóvenes deben ser atendidos con respeto y, en un clima de confidencialidad y cordialidad, recibir toda la información concerniente a los métodos de anticoncepción disponibles y su modo de empleo con el objetivo de que asuman su vida sexual con responsabilidad (Leer en: http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2015-12-12/los-bebes-de-las-bebes).

A las adolescentes que han iniciado vida sexual activa y no desean embarazarse, se les debe instar a usar dos métodos anticonceptivos combinados, por ejemplo, condón y pastillas tomadas o inyectadas y otras combinaciones.

Por otro lado, los niños y adolescentes requieren supervisión:

Los padres deben disciplinarse a revisar lo que sus hijos observan mientras ellos trabajan o bloquear todas las páginas de internet que son para adultos y permitan solo las páginas de aprendizaje y recreación sanas.

Revisar los teléfonos celulares de sus hijos menores de edad es otra forma de cuidarlos de la influencia de malas compañías y provocaciones sexuales del exterior o abuso en el interior del hogar.

Para evitar los embarazos en adolescentes hay que insistir más en las políticas públicas, programas sociales y campañas sobre el tema, y propiciar la comunicación en el hogar, la escuela, el consultorio y los medios de difusión masiva.

Desde el punto de vista social se deben incrementar las actividades recreativas sanas en las que se promuevan, además, contenidos sobre el peligro que hay en un embarazo en las adolescentes, cómo evitar un embarazo e información sobre la existencia de anticonceptivos orales, aplicados e inyectables.

En otro asunto, como siempre, insisto en la imperiosa necesidad de que las instituciones de salud en México informen a la población de manera sencilla, breve y frecuente acerca de las enfermedades, y cómo prevenirlas o controlarlas, a través de todos los medios de comunicación masivos; además de promover políticas públicas adecuadas para lograr la eficiente prevención y control de las enfermedades y de sus complicaciones.