“Los del retén nos están bajando pero también nos están quitando dinero, los mismos militares nos piden 500 pesos por cada uno, si Dios me lo permite me voy a regresar para mi país, las cosas allá arriba están más canijas, yo venía con unos chavalos y al siguiente día amanecieron muertos en la vía del tren, yo no quiero que me vaya a pasar esto”, expresó Delmer Nahúm Maldonado Hernández, de 26 años originario de Honduras.

Esto luego de la estricta iniciativa del Gobierno Mexicano para controlar el paso de viajeros centroamericanos, caribeños y hasta africanos que tratan de llegar a Estados Unidos para una mejor vida.

Durante las últimas semanas, agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) junto a la Policía Federal, han intensificado sus operativos para desarticular las caravanas de migrantes e instalar puntos de revisión las 24 horas del día en las carreteras de Veracruz, Tabasco y Chiapas, que son los accesos más frecuentados por los viajeros en su afán de continuar su travesía hacia el norte del país.

Delmer Nahúm relató que él y sus compañeros de viaje son constantes víctimas de abusos de autoridad, ya que son maltratados físicamente, a pesar de que hacen los que los policías les piden; “los militares nos dicen que nos bajemos y aunque lo hagamos nos agreden, a un chaval amigo mío le dijeron bájate y lo agarraron de la mochila y ahí en el tren le pusieron la bota en el pecho y yo le dije, – ¡oye nos estás diciendo que nos bajemos! pero nos agreden, nos quitan el dinero”, insistió.

Hay quienes ante las redadas de los Policías Federales, optan tomar rutas alternas al tren, como caminar entre el monte aunque arriesguen más su vida; “Si me toca caminar pues camino en el monte o donde sea, bajo el agua, bajo el sol, cualquier tipo de clima, vamos a seguir para adelante, no nos vamos a regresar”, comentó Nelson Giovanni Cárdenas García.

Otros acuden a los refugios temporales para descansar y continuar con su paso, tal es el caso de Macedonio Brenmendio de 36 años quien acompañado de su hijo de 11 años, se encuentran en la ‘Casa del Migrante’ debido a que las redadas por parte del Instituto Nacional De Migración les prohíbe permanecer abajo del puente de la Avenida Uno, el cual actualmente luce vacio.

Cabe destacar que desde la semana pasada la afluencia de indocumentados ha disminuido un 80% debido a los fuertes operativos que sean implementados en Coatzacoalcos.

Por su parte el sacerdote Joel Ireta Munguía, encargado de la Pastoral de Movilidad Humana de la Diócesis de esta ciudad, indicó que hay migrantes que llevan casi 28 días varados, debido a los fuertes operativos de la Policía Federal y el Instituto Nacional de Migración que ya les están permitiendo subir a la bestia y los están deportando a su país desde el aeropuerto de Minatitlán.

“Se disminuye el tránsito de migrantes en esta semana si acaso llegaron como unos cuarenta o cincuenta en la semana, sin embargo hoy podemos preguntarnos cuál es la finalidad de militarizar la frontera sur, evitar el crimen organizado o evitar que transiten las personas, si es que transiten las personas, yo quiero decirles que esto va a seguir, la movilidad humana a transitado desde siempre en búsqueda de mejores condiciones de vida”, expresó.

Amayrani Abad/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO