Agencias/Sociedad 3.0

Después de haber recortado previamente la nota soberana de México, Fitch rebajó la calificación crediticia de la petrolera estatal a la categoría de basura, convirtiéndose en la primera en hacerlo entre las tres principales agencias en que confían los inversionistas para tomar decisiones financieras.

Pese a los esfuerzo de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador para reducir costos y recibir ayudas fiscales, la agencia cree que la situación de la empresa puede seguir deteriorándose.