Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

Antes de entrar en las especulaciones sobre lo que nuestro Presidente habría hecho en el caso de que Washington, mediante el abominable hombre del peluquín rubio, nos apergollara al gravar las exportaciones con un 5%, o sea, el brillante Plan “B”…

Me referiré a un tema mucho más importante que el vergonzoso show de Tijuana -casi tan tartufo como una boda de kermes- y el oprobioso papel en que quedó México ante los ojos del mundo…

Con aquello de que el pacifista va a militarizar la frontera Sur; ¡bueno! la comidilla…

De pensar, dicen los siempre mal pensados que nunca faltan ¿qué pasaría si no fuera pacifista?  Y lo mejor de todo, es que el permanente y caro operativo fronterizo será a costas del Erario…

Finalmente, el abominable hombre del peluquín rubio se salió con la suya y el muro lo vamos a pagar nosotros.  Ni más, ni menos.  Y en este México bizarro, Marcelo Ebrard es un héroe nacional al que ya algunos empachados futuristas lo candidatean para suceder a AMLO.  En ese nivel de política andamos, amables lectores…

Pero especialmente es digno de apuntar como quedó el Gobierno ante los ojos de los ciudadanos que, impotentes, pasamos a corroborar que siempre hemos sido el patio trasero del Coloso del Norte; y nuestros gobernantes, sus empleados…

El que en las “negociaciones” se haya acordado que compraremos los productos del campo que cosechan nuestros connacionales que viven allá; pero adicionados con pesticidas y agroquímicos, significa que seguiremos envenenando y enfermando a nuestro Pueblo con el alimento basura que nos mandan; porque aquí ya no producimos ni lo que nos comemos…

Y tan es así, que la salud del Pueblo se ha deteriorado exponencialmente a raíz del Tratado de Libre Comercio y la entrada de la llamada comida chatarra. Pero se habla en los discursos de Libertad e Independencia…

Sin soslayar que en la comida está la cultura de los Pueblos y el arraigo a la tierra; y que si algo puede salvar a la Patria de la caótica situación en la que nos encontramos, política, social y económica, es el campo…

El bendito campo mexicano que en alguna ocasión nos diera a conocer como “El Cuerno de la Abundancia”.  ¡Qué hicimos! porque hoy es sostenido por “Los cuernos de chivo”…

 

Ya que con tanta importación, lo único productivo que el campo da, es la marihuana y la amapola -y a buen precio, por algo no las importamos- lo malo es que no se puedan exportar legalmente.  Sería un buen negocio.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.