ECONOMÍA Y SOCIEDAD

HILARIO BARCELATA CHÁVEZ

 

México se encuentra frente a una crisis petrolera de grandes magnitudes, que dificulta el crecimiento de la economía nacional, desequilibra las finanzas públicas y pone en riesgo la viabilidad económica de los estados petroleros (Veracruz, Chiapas, Tabasco, Campeche y Tamaulipas).

1.- De 2011 a 2018, el valor de las exportaciones se redujo en casi la mitad de su valor, al pasar de 49,322 millones de dólares (mdd) anuales, a 24,512 mdd.

 

Esto provocó un freno a la economía nacional, ya que durante ese período creció 19%, en tanto que, sin considerar la industria petrolera, el crecimiento fue de 22%. Es decir, la caída de la actividad petrolera redujo en 3 puntos porcentuales el crecimiento económico del país.

 

El comportamiento negativo de la actividad petrolera fue resultado de la caída sostenida del precio del petróleo, durante el período referido, el cual disminuyó 40 dólares, al pasar de 101 dólares por barril (dpb) a 61 dólares.

 

2.- En los últimos 14 años (2004-2018) se ha registrado una importante caída del volumen de las exportaciones, que ha disminuido en 250 millones de barriles, al pasar de 683 millones en 2004 a 432 en 2018. 

 

3.-El volumen de la producción de petróleo registra una reducción continua durante los últimos 18 años (2004-2018). En este período la caída observada fue de 565-6 millones de barriles, lo que equivale a una reducción del -46%. 

Según puede observarse, la producción no ha cambiado su tendencia a la baja a pesar del incremento que registró el precio internacional del petróleo entre 2004 y 2011

 

Este comportamiento negativo de la industria petrolera hace evidente la incongruencia de impulsar un proyecto de expansión para PEMEX en momentos en que no hay capacidad tecnológica para incrementar la producción de petróleo, ni capacidad financiera para financiarlo. Esto estará limitando las posibilidades de aprovechar el incremento esperado de la demanda mundial de petróleo en el corto plazo.

Y este escenario se complicará aún más en el futuro inmediato, porque el precio del petróleo está registrando una caída considerable en los últimos meses del presenta año, lo que expresa una expectativa negativa y atenta también contra los planes de expansión de la industria petrolera nacional. De abril a junio de este año, el precio de la mezcla mexicana de petróleo ha disminuido en 9.43 dólares un -16.4%, al pasar de 65.61 dólares por barrila el 25 de abril, a 54.84 dólares el 17 de junio.

Es probable que, de manera coyuntural, la tensión política entre Estados Unidos e Irán impulse al alza el precio del petróleo, pero esto sólo será de manera temporal, por lo que en nada cambiará la expectativa de la debacle petrolera que hoy vivimos.