La intervención divina o milagrosa si existen. Un inmigrante argelino de 17 años que emigró a Turquía evitó que una niña turca de dos años, que caía por un edificio, se estrellara contra el suelo y se partiera la cabeza. Las coincidencias del destino a veces son para bien y otras para mal, en este caso el joven argelino estaba parado justo en el lugar preciso, en el momento indicado. Los hechos ocurrieron en Estambul, la capital de Turquía. Al parecer una pequeña, de aproximadamente dos años, jugaba sola dentro de su departamento.

La niña poco a poco se acercó a la ventana de su casa mientras su madre estaba en la cocina descuidada y en un abrir y cerrar de ojos la bebé resbaló desde el segundo piso de su vivienda cayendo al vacío. El joven argelino al parecer tenía apenas un mes de haber llegado a la cuidad de Turquía. El joven había conseguido un trabajo en un taller donde se fabrican marcos, en esa misma calle. Señala el joven que ese día se encontraba en ese lugar porque estaba dejando un entrego en un departamento que está justo al lado de donde ocurrieron los hechos.

El joven héroe relata que esperando la entrega volteó a ver para arriba y vio que una niña estaba a punto de resbalarse de la ventana de su casa, a lo que el joven sin pensarlo abrió los brazos para tratar de agarrar a la bebé cuando venía de caída. El joven tuvo éxito y fue recompensado por las autoridades turcas con 30 euros por su valentía y su determinación. Nosotros creemos que la vida de una niña vale más que30 euros. ¿O usted qué opina?

LBP Noticias