La constructora brasileña Odebrecht habría utilizado empresas fantasma mexicanas, incluso una de ellas asentada en Poza Rica, Veracruz, para pagar sobornos en terceros países como Guatemala y Ecuador, de acuerdo con una investigación en la que participaron una veintena de medios de diez países.

Blunderbuss Company se asentó en el norte veracruzano.

El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), famoso por sacar a la luz en 2016 la investigación conocida como Panama Papers, dio a conocer su más reciente trabajo, en el que analizó miles de documentos de la División de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, una rama dedicada a triangular recursos y sobornar a autoridades de decenas de países, según han confesado ejecutivos de la firma.

Como resultado, el ICIJ detectó que Odebrecht transfirió 13 millones de dólares a cuatro empresas mexicanas: un despacho legal en Tamaulipas, una compañía de servicios financieros de Ciudad de México y dos empresas fantasma con sede en Veracruz y Nuevo León.

Desde ahí, presume la investigación, el dinero habría parado en manos de autoridades de Ecuador, Guatemala y México como pago por la entrega de contratos de obra civil.

Dos de las empresas identificadas como operadoras del llamado “Departamento de Sobornos” de Odebrecht están también bajo la lupa del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y fueron declaradas empresas fantasma este año, al demostrar que simulan operaciones financieras.

Cabe resaltar que una de estas, de nombre PLC Servicios S. A. de C. V, con sede en Nuevo León, recibió contratos por casi 180 de pesos de la administración de Enrique Peña Nieto y algunos gobiernos estatales emanados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) entre 2013 y 2017.

La otra empresa considerada fantasma por el SAT es TTG Asociados, un despacho legal en Tamaulipas y que registró transferencias relacionadas a obras de infraestructura hidráulica y gasoductos en Ecuador.

Completan la lista Fidemont, con sede en la capital del país y que habría sido usada para pagar un soborno por 309 mil dólares también en Ecuador; y Blunderbuss Company de México, empresa veracruzana desde donde se transfirieron 6.1 millones de pesos entre 2009 y 2011.

La empresa está afincada en Poza Rica, Veracruz.

Pese a la contundencia de la investigación del ICIJ, hasta este momento no es posible determinar el destino final del dinero enviado por Odebrecht a estas cuatro empresas, pero las pesquisas continúan y se espera que la revelación de la información sirva a las fiscalías de los países involucrados a iniciar sus propios procesos legales.