Xalapa de Enríquez-Veracruz, a 13 Junio de 2019

Por: Francisco Berlín Valenzuela

Saber Retirarse

El día de hoy, con cierta nostalgia, informo a mis estimados amigos de las redes, a mis compañeros abogados, maestros universitarios, estudiantes, periodistas y al público en general que he tomado la decisión de aceptar la oferta pre-jubilatoria para separarme del cargo de Director General de la Casa de la Cultura Jurídica, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en esta ciudad de Xalapa.

Durante más de doce años he venido desempeñando este cargo con singular pasión, entusiasmo y alegría. En el año 2007, fui designado como Director por el Ministro Presidente Guillermo Ortiz Mayagoitia. Le reitero ahora mi profundo agradecimiento por la oportunidad que me brindó para servir a la comunidad jurídica de mi entidad natal. Aprovecho también la ocasión para expresarle mi reconocimiento a sus grandes valores humanos que mostró siempre en la difícil tarea de impartir justicia.

En el tiempo fugaz de mi existencia, tuve la satisfacción de realizarme en las dos facetas de mi vocación: la académica y la política. En el desenvolvimiento de la primera, desde hace 60 años en que ingresé a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México para realizar mis estudios de Licenciatura y posteriormente los de Posgrado, he venido realizando numerosas actividades al haber sido catedrático universitario por treinta años y realizar múltiples tareas de investigación que hicieron posible la publicación de diversas obras de contenido jurídico y político.

Paralelamente a lo anterior, en el ejercicio de mi vida pública, desempeñé diversos cargos de servicio a mis semejantes en los que forme parte de la Administración Pública de Veracruz, el Congreso Federal, así como de instituciones diversas como son el Instituto Mexicano del Seguro Social, la Comisión Federal Electoral y el Instituto Nacional de Vivienda para los Trabajadores.

En compañía de brillantes maestros y destacados universitarios, llevé a cabo la creación de numerosas instituciones de interés social, como fueron: la Tribuna de la juventud (Asociación Nacional dedicada a desarrollar la muy especial habilidad de realizar discusiones libres); el Instituto Nacional de Derecho Electoral y Estudios Políticos, A.C.; la Asociación Nacional de Doctores en Derecho; la Subsecretaria de Asuntos Jurídicos y Participación Ciudadana del Gobierno de Veracruz; la Comisión Técnico-Jurídica para la Reforma Integral de la Constitución de nuestra entidad; el Colegio de Veracruz y, finalmente, la Casa de la Cultura Jurídica.

Siempre he considerado como un señalado honor el haber tenido la responsabilidad de constituir esta última institución, por la naturaleza de la encomienda que se me otorgó, por parte de los señores ministros, para trabajar en la difusión de la Cultura Jurídica, el respeto a los Derechos Humanos y la realización de cientos de eventos que permitieran difundir ante la comunidad jurídica y la sociedad en general los conocimientos necesarios, precisos e idóneos para lograr un mejor acceso a la Justicia.

Fue así como, a través de numerosos eventos gratuitos –de la mayor excelencia académica-, se realizaron diplomados, seminarios, conferencias, jornadas de discusión en temas específicos del derecho, cine debate, escuelas de la justicia, mesas redondas, encuentros universitarios, obras de teatro y talleres especializados, que fueron impartidos por numerosos magistrados, jueces federales y locales, personal de la judicatura, maestros universitarios, juristas internacionales y abogados litigantes.

Las actividades, como a todos les consta, fueron realizadas casi a diario y, gracias a la calidad -y pertinencia de los temas-, pudimos consolidar, en corto tiempo, a un considerable núcleo de beneficiarios que hoy forman parte del patrimonio humano que prestigia a nuestra institución y que, estoy seguro, los veracruzanos aprecian en toda su amplitud porque su preparación recibida enriqueció de manera permanente a las dependencias, oficinas o empresas de las que forman parte.

Pienso que el saber retirarse a tiempo es una virtud de todo hombre público. Hoy ha llegado el momento de alejarme de las importantes actividades que se llevan a cabo en la Casa de la Cultura Jurídica de Xalapa. Agradezco al Ministro Presidente Arturo Saldivar Lelo de Larrea, las atenciones que tuvo para conmigo, deseándole el mayor de los éxitos en sus esfuerzos para servir con eficacia las tareas de impartir justicia. Asimismo, expreso mis mejores deseos al Maestro Héctor Paniagua Robles, Director de las Casas de la Cultura Jurídica, para que se hagan realidad las metas de superación que se ha propuesto.

A la comunidad jurídica veracruzana, le manifiesto mi cordial agradecimiento por su permanente apoyo y simpatía que en todo momento me brindaron para realizar exitosamente nuestros programas. Espero que, si las condiciones físicas y mentales me lo permiten, pueda seguir laborando en otras instituciones, desde donde habré de seguir sirviendo a la sociedad en general.

¡Muchas gracias a todos!