Desde el pasado 17 de junio Edgar Murrieta González asume la titularidad de la Delegación Regional del Instituto Nacional de Migración (INM), cuya encomienda será la de la aplicación de la normatividad, pero sobre todo, evitar que los migrantes sean víctimas de la violación de sus derechos humanos.

“Definitivamente la migración se ha venido dando durante un largo periodo como un fenómenos social que en ocasiones tiene que ver con necesidades de carácter económico, otras también por necesidades humanitarias como la carencia de trabajo y de ser víctimas, sin embargo, existen convenios internacionales contemplados en nuestra legislación… se busca precisamente evitar que caigan en manos de la delincuencia organizada, la trata de personas y que sean sujetos de abuso por parte de las personas y que no sean discriminados”, indicó Murrieta González durante una entrevista con Diario del Istmo.

El delegado regional del INM mencionó que al ser la zona sur de Veracruz el paso obligado de la ruta migrante, es necesario brindar esa certeza tanto a las personas que llegan como indocumentados o a quienes siendo de otro país ya residen en México y requieren de la renovación o regularización de su situación.

“La función de la autoridad migratoria es protegerlos de ese tipo de actos, porque son susceptibles y lo vemos… hay agentes y grupos especializados para realizar trabajos que tienen que ver con la búsqueda y protección del migrante, no se trata de una detención porque no son delincuentes, al contrario, ese tipo de operativos son para resguardo”, externó Edgar Murrieta.

Dentro de las funciones del INM también está la revisión de la estancia regular de extranjeros en México, como trabajadores que llegan a la región, personas que estén casados con mexicanos o ya tengan familia, así como estudiantes que acuden por intercambio académico.

HederLópez Cabrera / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO