Crónicas Urgentes

Claudia Constantino

         A partir de hoy, el gobernador Cuitláhuac García Jimenez ha comenzado en sus redes sociales “un recuento de las acciones de gobierno en todas las dependencias”. Así, ha publicado en su cuenta de twitter, que la Secretaría de Gobierno ha realizado 84 mil acciones de atención (lo que sea que eso signifique); que la Secretaría de Salud tiene ocho centros de salud nuevos y que en materia de Seguridad “redujimos en 31% el indice delictivo”.

            Evidentemente, el gobernador de Veracruz “tiene otras cifras” distintas a las de los veracruzanos, que siguen temerosos de la violencia desatada; del incremento en los feminicidios, o en los índices de secuestro;         que padecen la escasez de medicamentos y la falta de atención médica.

            La percepción ciudadana es que el actual gobierno ha necesitado de la presencia constante del presidente en apoyo a su gobernador, que no ha podido resolver ninguno de los problemas apremiantes de la entidad.

            Por ello, cabe analizar lo que en materia de comunicación social está ocurriendo en la presente administración. El encargado de que la sociedad veracruzana se entere de las actividades, desiciones y pronunciamientos del gobernador, es Ivan Joseph Luna Landa. Es quien ha concentrado toda la política en materia de comunicación, pues ya ninguna dependencia es autónoma en este rubro y desde la Coordinación de Comunicación Social se manejan todos las campañas, todos los boletines y todo cuanto se publica en redes sociales y medios de comunicación.

            Así que el encargado de la comunicación política de un Cuitláhuac García muy deslucido en este aspecto,  fue quien decidió, por ejemplo, que Sara Chiguil, la jefa de información del gobernador Miguel Ángel Yunes, siguiera en su encomienda. Así, Sara es hoy, la jefa de información del actual gobernador.

            El puesto estratégico más importante de la comunicación política del gobernador en manos de una empleada del anterior gobernador, pareciera un error grave de alguien.  Pues de nada sirven las magníficas fotografías capturadas por Irasema Spinoso y su eficiente equipo, si van acompañadas del mensaje equivocado.

            Ni la basta experiencia de Fany Yepez, ni la lealtad incondicional de Irasema Spinoso, demostrada al gobernador desde que nadie apostaba por él, han podido convencer al responsable de la comunicación social del gobierno de Veracruz de que al gobernador le falta punch en el discurso, en su imagen institucional y ni hablar en su estrategia mediática.

            La relación con los medios de comunicación de todos los tamaños, con los periodistas y comunicadores es ríspida; se cierne ante ella un halo de desprecio por ellos, en lo general; con sus excepciones en lo particular, como ocurre siempre en los círculos del poder.

            Esta mala combinación de una estrategia de comunicación débil, una mala relación con los medios y resultados que no convencen a nadie, han dado como resultado un escenario en el que la versión de que al gobernador solo le esperan dos años al frente del gobierno estatal, ha caído en tierra fértil y se propaga como plaga.

            Ojalá que se diera cuenta de que hay muchos problemas muy difíciles de resolver, pero que también están estos, los que se resolverían bien fácilmente, tan solo dejando de creer que su imagen no importa, porque pertenece a MORENA y que los medios y periodistas no cuentan, porque ya nadie les hace caso. Hemos visto a grandes soberbios caer y seguramente veremos muchos más.

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