Cuando me preguntan cómo veo Xalapa, solo puedo responder que no importa la forma en que ahora la vea, la pregunta que deberíamos hacernos todos, es cómo la imaginamos en 30 años.

Sin duda Xalapa es un ciudad de enormes potenciales y también, hay que decirlo, de graves deficiencias. Por un lado tenemos su increíble capital social, su invaluable prestigio cultural y su belleza, pero por el otro tenemos una ciudad anárquica, sucia y aunque nos duela, abandonada y empobrecida.

Pero como les decía, el diagnóstico no es tan importante, de alguna forma es evidente para todos. Lo que en realidad me preocupa es la indiferencia como xalapeños para imaginarnos la Xalapa que queremos. Lo curioso es que, en ese querer a nuestra ciudad y el ejercicio que imaginárnosla, radica la esencia de la Xalapa que queremos.

Para realizar este ejercicio de imaginación, lo primero es plantearnos cuál es la vocación de nuestra ciudad. Fuimos el principal centro educativo del sureste del país durante décadas, contamos con una vocación en las artes reconocida a nivel nacional y porque no, a nivel internacional, somos referente en México de cultura y ciencia, contamos con un capital social invaluable y un entorno natural y urbano en verdad muy bello.

La vocación de Xalapa deberá centrarse en esos valores, ya no podemos ser un centro educativo en el sureste, porque la indiferencia de nuestras autoridades le dieron el lugar a la Ciudad de Puebla. Pero se me ocurre trabajar en un hub de investigación de primer nivel. Estoy hablando de un centro de investigación en ciencias, tecnología, humanidades y artes. Es decir, replicar experiencias que ya han tenido éxito en nuestra ciudad.

Y es justamente en este ejercicio que quiero imaginar una Ciudad de las Ciencias. Trasladar ahí los centros de posgrado de la Universidad Veracruzana e invitar a otras instituciones educativas a hacer lo mismo. Desarrollar una ciudad que sea referente obligado en Latinoamerica en lo que se refiere a desarrollo sustentable, investigación, artes y tecnología.

Gestionar que empresas mexicanas y de otros países instalen sus centros de desarrollo e investigación en esta Ciudad de las Ciencias. Brindarles las mayores facilidades en todo y por supuesto, adecuar planes de estudio de los Universidades Tecnológicas de la región, de la misma Universidad Veracruzana y de otros centros de enseñanza superior, para que nuestros estudiantes en un futuro sean los investigadores de esta Ciudad de la Ciencias.

Podemos imaginar un Hospital Universitario con perfil en investigación y desarrollo de tecnología médica, así también, un Centro de Desarrollo en todas las artes en el que se proyecte la cultura de formas que nadie lo ha hecho en América Latina.

Hablar de investigación y desarrollo de software y aplicaciones para las nuevas tecnologías digitales. Tenemos el capital humano y el entusiasmo en los jóvenes para lograrlo.

Me imagino esta Ciudad de las Ciencias en 20, 30 o 50 años, generando recursos económicos e involucrando a todos los Xalapeños en la riqueza, la prosperidad y la transformación económica y social que da el conocimiento en el siglo XXI.

Casi puedo ver nuestra Ciudad de las Ciencias con un entorno responsable con el ambiente, donde el empleado de intendencia y el gerente utilicen un transporte público limpio y de alta tecnología. Donde los edificios sean eficientes energéticamente y las áreas verdes sean dos a una sobre las construidas.

Un Centro de Investigación del Café a nivel mundial, involucrando a las empresas más importantes del mundo, junto a Centros de Capacitación Empresarial, donde los jóvenes xalepeños cuenten con las herramientas para ser empresarios transformadores de su entorno.

¿Pero saben qué? Para poder imaginarnos la ciudad que queremos necesitamos la participación de todos, o por lo menos de muchos de nosotros. Sentarnos, consultar y dialogar entre todos la ciudad que queremos para las próximas generaciones. Estoy hablando de dejar a los políticos de siempre y convocar a los ciudadanos. Definir nuestra ciudad como xalapeños, construir la viabilidad económica de Xalapa de los próximos 30 años o más.

Créanme, los políticos solo ponen letras en los parques y esperan que las cosas sucedan. Los ciudadanos somos los que hemos construido Xalapa desde siempre y lo seguiremos haciendo por muchos años más.

Por el momento, yo en mi muy humilde trinchera imaginaré la Xalapa que queremos.

 

Jorge Flores Martínez

Jorgeflores1mx@nullme.com