Dialogando

Por: Abel Domínguez Camacho

En la entrega de este lunes 24 (https://dialogandoconabel.blogspot.com/2019/06/ponerle-el-cascabel-al-gato.html) afirmé, entre otras cosas, que: El combate a la corrupción como estandarte de campaña es lo que en realidad le dio legitimidad a la actual administración y no los 30 millones de mexicanos que votaron por él…; el primer mandatario tiene que trabajar mucho en ese tenor, en donde todavía no es posible observar resultados y, en todo caso tendremos que ser mesurados como recomienda Jorge Zepeda Patterson en su entrega del 05 de mayo reciente. Un poco en abono a mi afirmación, Julio Hernández (Astillero), en el programa Debatitlán de hoy viernes 280619 afirmó, palabras más-menos que: “ […]el 010618 AMLO ganó las elecciones pero no gano el poder, el poder real todavía sigue estando en manos de los principales  contrincantes políticos del proyecto de transformación, por eso AMLO sigue en campaña permanente”

Ya como presidente electo, en los hechos empezó a gobernar con ese su estilo personal de manera inmediata, el 15 de julio emitió los “Lineamientos Generales para el Combate a la Corrupción y la Aplicación de una Política de Austeridad Republicana” (https://lopezobrador.org.mx/2018/07/15/50-lineamientos-generales-para-el-combate-a-la-corrupcion-y-la-aplicacion-de-una-politica-de-austeridad-republicana/), lo que determinó parte importante de su agenda a partir de ese momento y, una hoja de ruta de lo que sería su actuar al frente del ejecutivo a partir del 01 de diciembre de 2018.

De los 50 lineamientos retomo, nuevamente, el 6. Fiscalía Anticorrupción “[…] el mandato que recibimos del pueblo en las elecciones, del 1º de julio de 2018, consistió en confiarnos la apremiante tarea de acabar con la corrupción y la impunidad”. A un año, el próximo lunes tendrá que valer la pena el no asistir a la cumbre del G20; para el festejo de aniversario, el primer mandatario tendrá que hacer un importante recuento de los resultados, posibles-por el poco tiempo- y sobre todo reales, en materia de combate a la corrupción y la impunidad. Si esta bandera es lo que le dio legitimidad, ahora está en la obligación de responderle al pueblo, mismo al que le ha gritado voz en cuello: “no les vamos a fallar”. En el festejo deberá demostrar que no ha fallado en eso que le dio legitimidad, que ya pasó del discurso y buenas intenciones a los hechos.

Entre la legitimidad colgada de ese mandato que, dijo él, recibió del pueblo el 01 de julio de 2018 y que “aún no cuenta con el poder real”, seguiremos observando al primer mandatario de México en campaña todos los días, que está por demás decir que lo sabe hacer muy bien y, en campaña para las intermedias del 2021 y para 2024. Lo que no supieron hacer los del PRI y los del PAN por su cuenta o como PRIAN, ahora lo está trabajando muy bien el PRIMOR.  (280619).